Columnas
2007-05-03
5696 lecturas

Manuel Riesco
especial para G-80

¿Cambio de Folio?

Los actuales procesos de reforma en Chile a los sistemas privatizados de educación y previsión han concitado no poco interés mundial. A lo largo de un cuarto del siglo, éstos venían siendo aclamados por todo el orbe como paradigmas exitosos, y no pocos países han inspirado en ellos sus propias reformas. Por lo mismo no es sin sorpresa que hoy se enteran que el país que inició estos experimentos haya decidido a su vez reformarlos profundamente. ¿Porqué Chile encabezó en su momento la privatización de los servicios sociales públicos? ¿Porqué fracasaron dichos experimentos? ¿Que buscan corregir los procesos de reforma en curso? Cuales son sus perspectivas?

El gobierno de la Presidenta Bachelet transcurre en un momento complejo, en el cual al parecer buscan desenvolverse tensiones poderosas, que cruzan diversos planos, y atraviesan diferentes dimensiones. Por una parte, parece coincidir con un momento de inflexión en la estrategia de desarrollo, en un contexto que trasciende al nivel regional, lo cual puede constituir el trasfondo general del momento, y por lo tanto el criterio principal a considerar al momento de determinar el curso estratégico a seguir. En cierta medida, dicho cambio de estrategia parece inscribirse asimismo en un cambio de mareas ideológico a nivel mundial, que se aleja del neoliberalismo que ha predominado en décadas recientes. Por otra parte, en el plano político interno parecieran deshilvanarse finalmente los amarres institucionales y políticos vigentes durante el largo período de transición a la democracia – de lo cual la elección de la propia Presidenta y los simultáneos desplazamientos y divisiones que afectan a todas las fuerzas políticas, así como el resurgimiento de la movilización social masiva, y las consecuentes reformulaciones de la agenda pública, parecen constituir la señales más significativas.

Las expresiones más relevantes en que aparecen anudarse estas dos grandes dimensiones de la coyuntura actual, son las crisis paralelas de los sistemas privatizados de previsión y educación, las que se han manifestado de manera coincidente durante el primer año del nuevo gobierno. La primera había venido madurando de forma gradual y en torno a la misma, hasta el momento, la coalición de gobierno y la propia Presidenta han logrado mantener la iniciativa. En las postrimerías del gobierno de Lagos, las autoridades gubernamentales del sector, y especialmente el Superintendente de AFP, jugaron un rol importante para poner el tema en discusión, y luego, durante la campaña electoral, asumieron el tema y lo elevaron al primer lugar de la agenda. La propia Presidenta ha jugado un rol relevante en la materia, levantando casi en forma personal el tema de las mujeres, que resulta en definitiva ser el más importante en la reforma. El nuevo gobierno reafirmó esta línea con la instalación inmediata de la comisión respectiva y el proceso subsecuente de reforma, hoy en pleno curso. La propuesta evacuada por esta comisión – en cuya composición se mantuvieron en buena medida criterios excluyentes que han venido rigiendo desde los inicios de la transición, y que consisten en remitir la discusión de las políticas públicas en lo fundamental a los sectores partidarios de mantener el modelo en curso -, recoge una parte del problema que es imposible continuar soslayando. Sin embargo, se mantiene en lo principal dentro del esquema vigente, cuyos ejes principales no toca, como se analiza más abajo. El respectivo proyecto de ley, presentado al parlamento en las postrimerías del 2006, se mantiene dentro de los marcos del informe de la comisión asesora. Si bien ha sido valorado ampliamente en cuanto a su importante propuesta de pensión básica, su insistencia en mantener al sistema de AFP - con cambios menores - como base exclusivas de las pensiones contributivas, ha merecido un fuerte rechazo de un sector, y se ha levantado un arco político y social de gran amplitud que propone avanzar hacia cambios más de fondo en esta materia. La movilización social respectiva está siendo encabezada por los sectores inmediatamente afectados por el daño previsional, especialmente la asociación Nacional de Empleados Fiscales, ANEF, y la Central Unitaria de Trabajadores, CUT, y está por verse cual va a ser en definitiva la magnitud que alcance en el curso del 2007, cuando el proyecto sea discutido en el Parlamento.

La crisis del sistema educacional privatizado, en cambio, se precipitó de un modo del todo inesperado. El tema no formaba parte del programa de la actual Presidenta, ni fue mencionado tampoco durante la campaña, excepto por la candidatura del Juntos Podemos Más, pero incluso en este caso, sin gran relieve en ese momento. La entonces candidata Bachelet suponía un resultado más o menos exitoso de la “reforma educacional” hasta entonces en aplicación, en los niveles básico y medio, se planteaba algunas iniciativas en el nivel superior relacionadas con mejorar el acceso mediante la ampliación del crédito universitario, lo cual fue de hecho adelantado en los últimos meses del gobierno de Lagos, y centraba en cambio sus iniciativas en el nivel preescolar. De este modo, el país fue tomado completamente por sorpresa cuando la tradicional movilización estudiantil de otoño – que como todos los años recogía algunas reivindicaciones menores y cuyas dimensiones, si bien variaban año tras año, se mantenían siempre en un tono menor – en pocos días abarcó a un millón de estudiantes a lo largo de todo el país. Fue sin duda la mayor expresión de movilización ciudadana desde las grandes jornadas de protestas de los años 1980 que desataron el proceso que puso término a la dictadura. La reacción del gobierno y la Presidenta marcaron, por su parte, una diferencia esencial con los anteriores gobiernos democráticos. En efecto, en este caso, en lugar de reprimir o ponerse en contra de la manifestación, o buscar desmontarla atendiendo sus reivindicaciones menores, el gobierno y la Primera Mandataria dieron muestras de una interesante sensibilidad estratégica. No sólo recogieron las demandas puntuales que la gatillaron, sino que se apoyaron en la movilización para poner en cuestión el nudo principal de la institucionalidad educacional heredada de la dictadura. Por su parte, el movimiento estudiantil había dado muestras de visión bastante notables, levantado este tema como consigna central, pasando en pocos días de la demanda de un nuevo pase escolar a exigir la derogación de la Ley Orgánica Constitucional de la Educación, LOCE.

Estos procesos de reforma se encuentran en pleno curso, y es posible que en torno a su desenlace se concentren todas las demás cuestiones de la coyuntura. Sin embargo, lo más probable es que, como ocurre casi siempre, de la niebla del curso concreto de los acontecimientos surjan de pronto otros temas que adquieran protagonismo decisivo. Por el momento, dos iniciativas complementarias a las anteriores han sido levantadas por un amplio arco de fuerzas políticas y sociales reunidas en el Parlamento Social, que agrupa a todas las principales fuerzas políticas a excepción de la derecha, y a todas las principales organizaciones sociales, en el arco más amplio que se ha logrado desde la Asamblea de la Civilidad y el movimiento por el NO en el plebiscito de 1988. Las mismas se refieren al cambio del sistema electoral binominal y a la reforma de la legislación laboral. Otro tema en la agenda de movilización social es la reforma a la legislación minera. Sin embargo, ha sido la crisis política generada a raíz de los problemas que ha presentado la implementación del plan Transantiago lo que ha venido a demostrar en toda su magnitud la dimensión de la actual crisis política en Chile.

La respuesta del gobierno ante esta crisis, sin embargo – a diferencia de lo ocurrrido con las movilizaciones estudiantiles -, ha consistido en retroceder y hacer concesiones a la oposición de derecha. En este caso, se han incorporado al gabinete en cargos relevantes, personeros del ala más cercana a la derecha en la coalición de gobierno. Dicha táctica ha logrado algunos resultados inmediatos, puesto que se ha calmado instantáneamente la agitación del problema que venían haciendo los medios de comunicación dominados poreste último sector. Una táctica parecida fue utilizada por el ex presidente Lagos, cuando enfrentado a un escándalo de corrupción a inicios de su gobierno, y en condiciones de debilidad debido a la prolongación de la recesión económica provocada por la política restrictiva de su ministro Eyzaguirre, entregó la presidencia del Banco Central a un personero de derecha, logrando de inmediato un pacto con la oposición que tranquilizó las cosas. Está por verse, sin embargo, si el volver a las llamadas “políticas de los consensos,” es decir, al entendimiento con la oposición de derecha en base a la mantención de los fundamentos del modelo neoliberal, logrará calmar las cosas en el plano de la movilización social, que es donde se está expresando el descontento esta vez. Bien puede ocurrir lo contrario, puesto que las causas del generalizado descontento radican principalmente en la insistencia en dicho modelo, en condiciones que cualquier aporte que el mismo haya podido representar alguna vez – más allá del dañino extremismo con que ha sido aplicado en Chile – al parecer habría perdido su efectividad hace ya tiempo.

Esta vez - para expresarlo en los conocidos términos de la teoría política clásica -, pareciera que al menos dos de las condiciones objetivas requeridas para un cambio sustancial en la situación política pueden estar dadas. Por una parte, existe un extendido convencimiento en la ciudadanía acerca de la necesidad de un cambio profundo en el estado de cosas del país, el que se manifiesta explícitamente como un deseo de cambiar un modelo económico que es percibido como injusto y crecientemente ineficaz en muchos ámbitos. Dicho fenómeno es medido sistemáticamente por sondeos de opinión, los que indican amplísimas mayorías en esa dirección. Más del 70% se manifestó partidario que "las escuelas vuelvan al Ministerio de Educación," en una encuesta CEP, mientras el 82% se manifestó partidario de cambiar el modelo económico, en una encuesta dada a conocer por el ex presidente de un partido de gobierno – el mismo que ha reiterado con violencia recientemente su oposición a las políticas aplicadas por lo que denominó la “tecnocracia transversal” que predomina en el gobierno. En relación al sistema de previsión, asimismo, todo indica que sustanciales mayorías son partidarias de terminar con el sistema de AFP y restablecer la previsión pública.

Por otra parte, se aprecia un significativo desarreglo en el bloque en el poder desde el fin de la dictadura. Entre los signos más salientes de este fenómeno se pueden mencionar aquellos que afectan a la coalición de gobierno, la que está sufriendo conflictos de significación, tras el cambio que ha significado el gobierno de la presidenta Bachelet, y que se manifiesta por ahora principalmente en un recambio de cuadros gubernamentales – en parte revertido por los recientes cambios ministeriales -, que se extiende asimismo a sus parlamentarios y a los partidos de gobierno, así como en su manera de asumir las reformas antes mencionadas, entre otros aspectos. A ello se suman serios conflictos entre los partidos de gobierno y al interior de éstos, lo cual ha llevado recientemente, un dirigente de la coalición a calificar el 2006 como su año más difícil. El cuadro en la oposición no es menos complicado, puesto que sus permanentes conflictos internos se dan en el contexto del fracaso de la estrategia de acceso al poder que habían venido siguiendo por casi una década, sin que se aprecie aún el surgimiento de una alternativa, y un sostenido deterioro en su evaluación pública. Las FF.AA., por su parte, han dejado ya hace tiempo de jugar un rol político de significación, lo cual constituye uno de los logros más importantes del proceso de transición hasta el momento, así como muy especialmente del movimiento nacional e internacional de derechos humanos. La muerte de Pinochet ha refrendado la desaparición de esa expresión política, sin perjuicio que sus funerales mostraron la persistencia de su halo tanto en el ejército como en la derecha y el empresariado. Este últimosector, por su parte, ha venido evidenciando desde hace algunos años ciertos tímidos movimientos, que se manifiestan por ejemplo en el recambio de sus principales dirigentes, y en una diferente orientación de algunos de sus centros de pensamiento, los cuales apuntan a su gradual alejamiento del Pinochetismo. De llegar a producirse un cambio en el estado de ánimo de la ciudadanía, que la lleve a manifestarse de modo más enérgico - la conocida tercera condición objetiva del cambio -, el cuadro político puede modificarse rápidamente y de modo sustancial. Bastaría, por ejemplo, que en el curso del 2007 se reprodujese en alguna medida la movilización estudiantil del 2006, y se plegara a la misma una importante movilización laboral, para que la correlación general de fuerzas se corrija significativamente. En un cuadro de movilizaciones, parece posible lograr que el parlamento, aún sin cambios en su composición, apruebe reformas en educación y previsión de mayor envergadura que las que hoy día parecen posibles de lograr. Del mismo modo, en un cuadro diferente, parece posible plantearse mejoras adicionales en la legislación laboral, así como al sistema de protección social, tales como mayores avances en salud y cambios en el seguro de cesantía. En el plano político, un cuadro diferente permitiría no solo adelantar cambios mayores al sistema binominal, sino avanzar hacia una nueva constitución política, sin la cual difícilmente puede pensarse seriamente el término definitivo de la transición.

Naturalmente, ninguno de los cambios anteriores parece posible sin establecer un nuevo bloque en el poder, lo cual considera la necesidad de una nueva alianza política - la conocida condición subjetiva del cambio -, que otorgue una expresión adecuada en la conducción del Estado de las mayorías nacionales y en especial al significativo actor social constituido por el asalariado moderno, de gran extensión numérica en la nueva conformación sociológica y crucial importancia económica. Por otra parte, como es bien sabido, en materia de alianzas políticas, muchas veces sino siempre, "la necesidad crea el órgano," es decir, cuando se requieren coaliciones capaces de implementar determinados cambios, no es infrecuente que las mismas surjan, a veces de los modos más insospechados. Así ha quedado demostrado una vez más, por ejemplo, con la reciente irrupción del Kirchnerismo en Argentina, y el triunfo de coaliciones progresistas en casi todos los países de América Latina. En el caso chileno actual, si se llegan a producir las condiciones objetivas para ello, no se puede descartar que la propia Presidenta de la República pueda encabezar un reacomodo de esta naturaleza, extendiendo la coalición de gobierno hacia ambos lados del espectro político, tal vez de modo explícito, pero más probablemente de manera tácita, adelantando un programa de gobierno diferente y, desde luego, mediante la reorientación de los cuadros gubernamentales en una dirección más adecuada a la nueva correlación de fuerzas políticas que pueda resultar.

En este cuadro, que parece muy fluido ¿Es factible aprovechar la disponibilidad de los excedentes que genera y generará el alto precio del cobre, para acelerar el desarrollo del país en el mediano plazo, además de adoptar medidas específicas para distribuir el ingreso? ¿Es posible plantearse algunas otras iniciativas que apunten al corazón del modelo vigente, y que permitan superar algunas de las principales distorsiones de las que adolece la economía nacional? ¿Es razonable pensar en un diseño reformulado de la agenda económica y social que, adecuándose más al paradigma estratégico que parece emerger en América Latina, pueda canalizar de manera más o menos fluida el curso de las significativas tensiones acumuladas en todos los planos de la vida nacional? ¿Puede pensarse que una tal reformulación estratégica pueda, de retorno, ayudar a reconformar, de modo implícito o explícito, un nuevo sistema de alianzas políticas?

Es posible que el país confronte un momento de transición hacia una nueva estrategia de desarrollo, debido a que la economía del país adolece de serios desequilibrios, producto de las insuficiencias y distorsiones de un modelo económico que mantiene todavía muchos de los lineamientos básicos impuestos por la dictadura. Se ha aislado relativamente al país del proceso de construcción de una América Latina integrada, mientras se accedía a la apertura indiscriminada, incluyendo el libre flujo financiero y de servicios, que demanda la estrategia de la potencia hegemónica. Se han entregado los recursos naturales a la explotación privada, principalmente extranjera, prácticamente sin cobro alguno, con el resultado de un enorme subsidio que ha resultado en sobreexplotación de los mismos, con grave perjuicio de la economía y el medio ambiente, y transferencias de renta gigantescas, las cuales sólo en la minería del cobre alcanzan órdenes de magnitud comparables al presupuesto del Estado. Por otra parte, se ha desmantelado severamente el servicio civil del Estado - lo cual ha continuado mediante la aplicación de las teorías de la llamada "tercera vía," mientras en el mundo se aprecia una fuerte reacción -, especialmente sus servicios públicos sociales, con el resultado de un serio deterioro en los sistemas de protección social que atienden a la mayoría de la población – especialmente a la hoy masiva clase media asalariada -, mientras al mismo tiempo, la apertura a la economía global incrementaba sensiblemente la precariedad de sus empleos y su nivel de inseguridad. La privatización de los servicios sociales, y especialmente el sistema previsional, ha incidido asimismo de manera significativa en el deterioro de la distribución del ingreso. Adicionalmente, se ha establecido un manejo macroeconómico centrado en el objetivo antiinflacionario, que ha generado serios desequilibrios en diferentes planos, agudizando el comportamiento cíclico de la economía y prolongando sus fases recesivas, y perjudicado a los sectores productivos, particularmente a la pequeña y mediana empresa. Al mismo tiempo, el manejo macroeconómico ha subsidiado generosamente al sector financiero, al capital extranjero, y a los mayores grupos empresariales, mientras restringía el gasto público y contenía los incrementos salariales, contribuyendo así decisivamente al incremento de la desigualdad en la distribución del ingreso. El llamado modelo neoliberal parece evidenciar signos de agotamiento y se visualiza un nuevo cambio de estrategia de desarrollo. En la estrategia que parece emerger, el Estado ofrecería un nuevo trato a la población mediante la construcción de un moderno Estado de bienestar, y asumiría nuevamente la responsabilidad de conducir el desarrollo nacional. En esta oportunidad, sin embargo, enfrentará dicho desafío apoyándose en los nuevos actores sociales y económicos surgidos de todo el proceso anterior, y en un espacio Latinoamericano crecientemente integrado que aspire a tener soberanía en el mundo del siglo XXI. En la actualidad, se aprecian en América Latina expresiones inequívocas de rechazo a esa estrategia de desarrollo, en una dirección que se aleja del predominio hegemónico neoliberal. En la región está surgiendo la que será una de las grandes potencias económicas del siglo que se inicia. Concientes de la necesidad de construir un espacio mayor que aspire a tener soberanía en el marco de bloques económicos gigantescos a nivel mundial, la estrategia de los mayores países de América del Sur, Brasil y Argentina, se ha orientado de manera sistemática en el curso de la últimas década a la generación de dicho espacio. Al mismo tiempo han logrado plegar a dicha estrategia a otros países en un proceso complejo, en que persisten las convulsiones propias de períodos anteriores del desarrollo social. No puede descartarse que la otra potencia subregional, México, pueda en su momento optar por un camino similar.

Los lineamientos generales de dicha política no son diferentes en muchos sentidos a los seguidos en amplios períodos por Europa y los propios EE.UU. durante el siglo XX. Consisten en generar grandes programas estatales de desarrollo, los que al mismo tiempo fortalecen al conjunto del empresariado que los ejecuta en su mayor parte, y que tienden a dotar el espacio económico de una infraestructura moderna de energía, comunicaciones, transporte, ciencia y tecnología, mientras al mismo tiempo impulsan industrias como la aeroespacial y defensa, entre otras, todo lo cual les permite alcanzar un nivel de soberanía capaz de contar con una política independiente en relación a los bloques establecidos y otros, emergentes. Al mismo tiempo, mediante la construcción de un moderno estado de bienestar, ofrecen un nuevo trato a su población, especialmente a su moderna clase asalariada, que se constituye en fuerza gravitante y normalmente ejerce gran nivel de influencia en la conducción del Estado.



Comenta con ayuda de Facebook(*) (Habilitado el 11 de diciembre del 2009): ¡OJO! Se puede comentar escribiendo un mail (no se muestra es solo para validación) o con cuenta de Facebook.


(*)Algunas versiones de Internet Explorer bloquean esta herramienta social, sugerimos navegar con Firefox, Safari, Opera, Chrome u otro navegador web para hacer y leer los comentarios



1.523.237 lecturas en total tienen las 500 columnas de Manuel Riesco con 3.046 lecturas en promedio por columna
Columnas de Manuel Riesco
2017-08-10
Tierra: medio siglo de la Ley de Reforma Agraria
756 lecturas

2017-08-02
Vueltas de la vida
770 lecturas

2017-07-25
Superexplotación
312 lecturas

2016-08-12
Apurando el Tranco
3781 lecturas

2016-08-02
Correligionarios del Ministro Secretario General de la Presidencia
2713 lecturas

2016-07-17
Tergiversación del ministro Valdes
2130 lecturas

2016-06-24
Recesión Valdés - Vergara
2105 lecturas

2016-06-20
Uber
2048 lecturas

2016-06-09
Rechazo: total y decidido al proyecto de reforma de educación superior
2143 lecturas

2016-05-25
Paso atrás... el gobierno aparece cansado y su ímpetu reformista frenado casi del todo
2134 lecturas

2016-05-19
Clase Obrera... diez millones de chilenos
2166 lecturas

2016-05-12
Extremos: ola de descontento popular viene reventando desde el sur
2222 lecturas

2016-05-05
Autoexilio de uno de los “Hijos de Pinochet”
2150 lecturas

2016-04-26
Aylwin... equivocó de bando en el momento trágico que marcará su rol en la historia
2071 lecturas

2016-04-20
Cojonudo: Ojalá, las vacas flacas no duren tres décadas
1928 lecturas

2016-04-14
Vendrán nuevas ventoleras y marejadas
1983 lecturas

2016-04-06
CAE: Trampitas contables y pillerías políticas
2203 lecturas

2016-03-29
TranSantiagazo
914 lecturas

2016-03-10
Espejismo del acuerdo de CORFO y Rockwood Litio
2475 lecturas

2016-02-10
¿Ocurrió? El gran derretimiento del “Modelo chileno”
877 lecturas

2016-01-21
Ocaso de los "Hijos de Pinochet". A mitad del segundo mandato de la Presidenta Bachelet (1 de 3)
2454 lecturas

2016-01-16
Indignación ante limitaciones de la gratuidad
2436 lecturas

2016-01-06
Año Nuevo desencuentro nuevo en la Nueva Mayoría
2209 lecturas

2016-01-04
Ahora se viene el tiempo de cambiar este modelo
2433 lecturas

2015-12-23
Balance Navideño
2095 lecturas

2015-12-15
¡La Gratuidad Va!
2398 lecturas

2015-12-03
La solución a los conflictos con nuestros vecinos pasa por integrarnos
2310 lecturas

2015-11-25
Los demonios de la modernidad son bien reales
2217 lecturas

2015-11-08
Élite
2254 lecturas

2015-11-01
¿Reforma de Macetero?
2247 lecturas

2015-10-21
Sistema de AFP: Inmoral
1068 lecturas

2015-10-15
¿Década Perdida?
893 lecturas

2015-10-08
Tranco Firme: Se ha iniciado el fin de un mal sistema de educación
2486 lecturas

2015-09-23
Septiembre
2238 lecturas

2015-09-15
Pensiones
2707 lecturas

2015-09-14
Eyzaguirre 3.0
2266 lecturas

2015-08-31
Consejo consultivo
2295 lecturas

2015-08-30
Caída del precio del cobre
2397 lecturas

2015-08-24
Presupuesto de Educación 2016
2407 lecturas

2015-08-22
Ricardo Lagos ¿Jefe opositor?
2313 lecturas

2015-08-02
Derrota
2846 lecturas

2015-07-26
Asesinato
2978 lecturas

2015-06-11
Peligro Público
2485 lecturas

2015-05-18
Erupción
2569 lecturas

2015-04-29
Informe Engel
2804 lecturas

2015-01-25
Oro y Cobre
3406 lecturas

2014-12-17
Vacas Flacas
5009 lecturas

2014-10-05
Quo Vadis
4371 lecturas

2014-09-12
Emblemático. Nunca se avanza quitándole el puesto a otro
3539 lecturas

2014-08-18
No más CAE
3611 lecturas

2014-08-04
Gratuidad 2015
2732 lecturas

2014-08-01
Algunos elementos de diseño del nuevo esquema de financiamiento y calidad de la educación
2438 lecturas

2014-07-21
Eyzaguirre
2259 lecturas

2014-07-14
Parelé
2308 lecturas

2014-07-10
Arriba las Manos (bis)
2569 lecturas

2014-07-08
TranSantiagazo
2248 lecturas

2014-06-20
AFP del Estado no resuelve el problema de fondo
2823 lecturas

2014-06-10
Reforma tributaria
2564 lecturas

2014-04-17
Rectores
3474 lecturas

2014-03-21
Condiciones mínimas de la gratuidad (III) Reconstrucción
3094 lecturas

2014-03-20
Condiciones mínimas de la gratuidad (II) Gratuidad
3064 lecturas

2014-03-18
Condiciones mínimas de la gratuidad (I) Subsidio a la Demanda ¡Estúp...!
3039 lecturas

2014-03-08
"666"
2868 lecturas

2014-03-05
Correctivos
2978 lecturas

2014-03-03
La hija del torturador
3232 lecturas

2014-02-21
La Generación del 68
2794 lecturas

2014-02-10
Ocaso de los "Hijos de Pinochet"
3030 lecturas

2014-02-05
De Generaciones: El ocaso de los "Hijos de Pinochet"
5730 lecturas

2014-01-10
Perverso: la ilusión de la capitalización individual
3276 lecturas

2014-01-03
Pronósticos: ...derrumbe de la bolsa chilena
3138 lecturas

2013-12-26
Colapso Clínico: "lease back" del Hospital de la Universidad de Chile
3491 lecturas

2013-12-01
Renacionalización de los recursos naturales: Clamor Nacional
3306 lecturas

2013-11-16
Publicidad Engañosa de Asociación de AFP
3828 lecturas

2013-11-15
AC
2784 lecturas

2013-11-04
Demagogia
2838 lecturas

2013-09-29
Maremoto
3060 lecturas

2013-09-10
Aportes miserables
2915 lecturas

2013-08-23
Las demandas de hoy y las de ayer
3085 lecturas

2013-07-08
Acoplados
3551 lecturas

2013-06-21
A Chaucha Mais Grande
3409 lecturas

2013-05-27
Apoyo a Bachelet
3195 lecturas

2013-05-24
PIB
4981 lecturas

2013-05-08
Renta y Crisis
3375 lecturas

2013-03-24
Renacionalizar
3834 lecturas

2013-03-13
Chávez y Bolívar
3237 lecturas

2013-03-12
Sur
3315 lecturas

2013-03-08
Paleteados
3155 lecturas

2013-02-09
Pichicateada
4028 lecturas

2013-02-02
Charcha
3394 lecturas

2013-01-21
Japoneses
3291 lecturas

2012-12-25
Razón de Estado
3426 lecturas

2012-12-17
La Gran Pregunta
3349 lecturas

2012-11-19
Estatizar
3625 lecturas

2012-11-05
Desafíos del Vivir Más
3291 lecturas

2012-11-02
Mal Holandés
3384 lecturas

2012-09-15
Carta abierta a Camilo Escalona
4931 lecturas

2012-08-29
Candidatura de la Izquierda
3924 lecturas

2012-08-01
Escoria
3598 lecturas

2012-07-02
Opositores a Allende
3821 lecturas

2012-05-28
Zambullón
3764 lecturas




Hay 35 usuarios visitando www.generacion80.cl

òltimas Columnas
Vengo de un pueblo pequeño... que se llama Til Til por Vólker Gutiérrez
Tierra: medio siglo de la Ley de Reforma Agraria por Manuel Riesco
2016, Venezuela en la encrucijada. La grave crisis económica, social y política por Orlando Caputo
La Codelco de Eduardo Engel por Julián Alcayaga
Venezuela: crisis para todo uso por Ángel Saldomando
Otras noticias
2017-08-01
LUN DESTACA INVESTIGACIÓN EN FUSIÓN NUCLEAR DE LA CChEN
2017-07-27
CONMEMORAN LOS 50 AÑOS DE LA TOMA DE LA UC
2017-07-26
OFICIALIZAN LA POSTULACIÓN DEL FÍSICO LEOPOLDO SOTO NORAMBUENA