2011-05-19 711 lecturas
Teresa Valdés E.
especial para G80
EDITORIAL Mayo Observatorio Género y Equidad
En vísperas de la Segunda cuenta del Presidente Piñera ante el Congreso Pleno se suceden las evaluaciones y se anticipan anuncios que permitirían al gobierno retomar la iniciativa y su agenda política. Más allá de los esfuerzos y posicionamientos mediáticos, los focus group y las encuestas para orientar las políticas públicas, la ciudadanía no deja de expresar su rechazo a diversas propuestas gubernamentales.
Este gobierno se ha destacado por los golpes de efecto de su Presidente y cabe esperar un abanico de nuevas promesas. Pero, es evidente que más de algo está trabado en la coalición en el poder, que cierra filas en casi toda circunstancia, justificando gestos y arranques de autoridad del Presidente, manejos torpes y traspiés en sus improvisaciones. El eslogan "la nueva forma de gobernar" y la promesa de un "gobierno de los mejores" no sólo no se han materializado, sino que han sido desmentidos por hechos como los provocados por la ex Intendenta Van Rysselberghe y la ex Ministra Matte. Las promesas de campaña, aquel listado de medidas populistas, en este gobierno han sido sólo promesas, como ha sucedido con la ampliación del permiso postnatal, la eliminación del 7% de descuento a los jubilados o el "ingreso ético familiar". De los grandes titulares y el autobombo que pregona que estamos ante "reformas históricas", nunca antes vistas, se pasa a propuestas mezquinas en que los nuevos derechos apenas alcanzan a unos pocos.
En el campo legislativo, son escasos los proyectos de ley destinados a ampliar los derechos de las mujeres o que promuevan la igualdad de género que hayan sido enviados al Parlamento por el gobierno. Se aprobaron leyes que venían siendo tramitadas desde los gobiernos anteriores, como la ley que establece el "femicidio" y la ley que nivela el salario mínimo de las trabajadoras de casa particular. Las iniciativas sometidas a discusión parlamentaria se sitúan más bien en el ámbito de la familia, como el bono "bodas de oro" y la ampliación del premiso postnatal. Incluso se ha señalado que uno de los anuncios del 21 de mayo sería la creación de un Ministerio de la Mujer y la Familia en reemplazo del Servicio Nacional de la Mujer (SERNAM), propuesta que consolidaría el sello conservador que promueven poderosos sectores al interior del gobierno. Así lo han demostrado la sucesión de medidas, manuales y minutas destinadas a consolidar estereotipos de género tradicionales y a restringir las libertades entre las y los jóvenes. En cambio, se cerró el programa de participación del SERNAM y nada se ha dicho sobre cómo ampliar la presencia de mujeres en cargos de representación. Se podría hablar de carencias y vacíos.
El movimiento de mujeres tiene una agenda legislativa para avanzar en igualdad y en derechos, y sigue con atención la labor parlamentaria puesto que son numerosos los proyectos de ley que, sin abordar explícitamente los derechos o la discriminación de las mujeres, tienen impacto en la vida cotidiana presente o futura de muchas de ellas. Así sucede con la legislación medioambiental, sobre derechos de agua o sobre la propiedad de las semillas.
En una perspectiva de vigilancia ciudadana sobre la tarea parlamentaria, para este Boletín entrevistamos a senadoras y senadores de la República, de gobierno y de oposición, para hablar sobre proyectos estratégicos de esa agenda legislativa de género. No todos estuvieron dispuestos a responder nuestras preguntas, por problemas de agenda u otros. Entregamos aquí las opiniones recogidas que pensamos serán de gran interés para la ciudadanía.
Teresa Valdés E. Coordinadora
Comenta con ayuda de Facebook(*) (Habilitado el 11 de diciembre del 2009):
¡OJO! Se puede comentar escribiendo un mail (no se muestra es solo para validación) o con cuenta de Facebook.
(*)Algunas versiones de Internet Explorer bloquean esta herramienta social, sugerimos navegar con Firefox, Safari, Opera, Chrome u otro navegador web para hacer y leer los comentarios |
|