Columnas
2013-05-28
1774 lecturas

Álvaro Cuadra
especial para G80

A Cuarenta Años: Crónica de un Golpe de Estado X: Augusto Pinochet y el Nuevo Orden Mundial

1.- Pinochet y el Nuevo Orden Mundial

El golpe de estado en Chile no solo fue un episodio geopolítico de la Guerra Fría, fue también la instalación de un régimen que convirtió  un país entero en un gran laboratorio de “ingeniería social”  Tal como se ha señalado, se instrumentalizó el Shock político y económico para abolir la memoria democrática en el país, abriendo así cauce a las políticas privatizadoras neoliberales. En pocas palabras, se instituyó en Chacarillas un régimen corporativista: el maridaje entre un Estado policial y el Capital nacional y extranjero, en el seno de una sociedad oligárquica con instituciones democráticas debilitadas.


Nada del acontecer político y económico de las últimas cuatro décadas ha sido casual, muy por el contrario, estamos ante un despliegue planificado de políticas conducentes a la hegemonía del capital en la sociedad chilena como parte de un proyecto de escala planetaria. La dimensión mundial del proyecto neoliberal hace de Pinochet el siniestro mayordomo de grandes corporaciones con sede en Wall Street. Es allí donde nombres como Rockefeller, Morgan y muchos otros construyen un mundo a la medida de los banqueros, sometiendo de paso a pueblos enteros a guerras, bloqueos, crisis políticas y financieras. El golpe de estado chileno es parte del plan neo conservador mundial inspirado en el neoliberalismo.

La ideología neoliberal representa una ruptura respecto del liberalismo del siglo XIX. Se consigna su nacimiento en 1947, tras la Segunda Guerra Mundial. El texto fundacional de esta doctrina fue escrito por Friedrich Hayek en 1944: Camino a la servidumbre. El mensaje es una argumentación apasionada contra el intervencionismo estatal, pensando, por cierto, en las tesis socialdemócratas en torno al Welfare State, incluido en New Deal desplegado por el presidente Franklin D. Roosevelt.

Para luchar contra el Estado de Bienestar, que finalmente se impuso en Europa, Hayek convocó, en Mont Pélerin, Suiza, a un grupo de notables, entre los que se contaban nombres de la talla de Karl Popper, Milton Friedman, Walter Lippman, Michael Polanyi y Salvador de Madariaga, entre otros. Nacía así la Sociedad de Mont Pélerin, un grupo especializado en una cruzada contra el keynesianismo, apostando a una forma de capitalismo menos restrictivo, más duro.

Pocas veces se ha advertido que la doctrina neoliberal  con su prédica contra el igualitarismo y la regulación social, argumentando que la desigualdad es un valor positivo, acaso imprescindible, se inscribe, claramente, entre las teorías económicas y políticas más radicales del siglo XX. Como toda postura radical, el neoliberalismo no fue tomado muy en serio durante las tres décadas de postguerra, se trataba más bien de una teoría extrema y exótica que se revisaba con precaución en el ámbito académico.

Diez años antes de que el primer gobierno neoliberal se instalara en Gran Bretaña de la mano de Margaret Thatcher, surgía en América Latina una cruenta dictadura  encabezada por Augusto Pinochet  que, inspirada en Milton Friedman, convertiría a Chile en una experiencia piloto. Es interesante notar que la abolición del régimen democrático no significó ningún obstáculo  para desplegar la doctrina neoliberal en nuestro país, pues, como había explicado Hayek, la democracia no es un valor propio del neoliberalismo.

Las medidas neoliberales chilenas incluyeron, desde luego, desregulación, desempleo masivo, violenta represión de los sindicatos, privatización de bienes públicos y una redistribución del ingreso a favor del quintil más rico de la población. Esta receta del llamado Shock, se aplicaría más tarde, mutatis mutandi, bajo el gobierno de la señora Thatcher en el Reino Unido, marcando con ello el inicio de una clara hegemonía ideológica del neoliberalismo a nivel mundial. En América Latina, la nueva doctrina comenzaría a implementarse hacia fines de los años ochenta: Salinas en México, Menem en Argentina, Pérez en Venezuela y Fujimori en Perú.

En Chile, tras dos décadas concertacionistas, de inspiración socialcristiana y socialdemócrata, se consolidó la plena hegemonía de las tesis de Mont Pélerin en tanto estos gobiernos hicieron suyas las políticas neoliberales.  El triunfo de la derecha en nuestro país hace explícito un giro neoliberal hacia su estado más puro, esto es, favorable al capital financiero y a la privatización  como principio operante, lo mismo que a la “desigualdad natural” que se traduce en un desigualdad estructural y programada, apenas un matiz post pinochetista.

2.- Chacarillas: Un sueño realizado

Uno de los rasgos que más llama la atención de la actual derecha chilena es su monótono discurso neoliberal, según el cual los grandes desafíos que enfrenta el país dependen más de un mercado fuerte, amplio y abierto que de un Estado moderno y eficiente. Se trata, desde luego, de una visión ideológica que, entre muchas otras cosas, olvida el origen espurio de nuestra sociedad de Mercado, un sangriento Golpe de Estado.  

Las políticas neoliberales, en Chile como en otras latitudes, encuentran condiciones de posibilidad sólo cuando esta ideología se apropia del aparato estatal, sea a través de mayorías circunstanciales o bien mediante las armas. Tal como y lo han señalado muchos teóricos, el capitalismo triunfa sólo cuando es el Estado. El Chile actual representa, precisamente, esa identificación estrecha entre Estado y capital.

En estricto rigor, el neoliberalismo no es adversario del Estado en sí  mismo, la mejor prueba de ello son las desesperadas y millonarias políticas gubernamentales en algunos países como Estados Unidos y el Reino Unido, tendentes a salvar a poderosas corporaciones del mundo financiero. En pocas palabras, el Estado es bueno y deseable cuando sirve al capital, y por el contrario, resulta nefasto cuando se convierte en un estricto ente regulador y fiscalizador.

En el caso de nuestro país, la vinculación incestuosa entre el Estado y el capital no se inaugura con el actual gobierno de derecha sino que, insistamos, se es parte del diseño dictatorial. Los gobiernos concertacionistas, más allá de la demagogia de sus personeros de turno, mantuvieron, en lo fundamental y con leves matices, esta complicidad que ha asegurado buenos y lucrativos negocios a los inversionistas criollos y extranjeros.  

El actual gobierno de la derecha chilena pone en evidencia no sólo la hegemonía económica sino su extensión al aparato estatal y, mediante el control mediático, al ámbito cultural. Sostener que la derecha chilena sólo llena un vacío coyuntural, derivado de la división de las fuerzas democráticas, parece más bien una ingenuidad que no se hace cargo de las condiciones estructurales del capitalismo chileno y de su impacto en el ámbito político y cultural. Todo indica que la presencia derechista en el Estado inaugura un vector inédito en este siglo XXI. En este sentido, el gobierno del señor Piñera hace explícita, sin coartadas ni mascaradas la relación entre el Estado chileno y los grandes capitales. Digamos de paso que el carácter actual del Estado policial se halla definido constitucionalmente, lo mismo que el ordenamiento económico. Dicho con brutal franqueza, Chile no ha roto el cerco impuesto por la dictadura militar, sino que más bien ha sido testigo del despliegue y desarrollo de su diseño económico y político hasta el presente.

3.- Neoliberalismo: Capitalismo del desastre

Hace algunos años, Naomi Klein, reconocida investigadora canadiense, escribió  un libro que resulta ser la historia no oficial del libre mercado “La doctrina del Shock”(2007), en la que muestra cómo la implantación de políticas neoliberales se ha llevado a cabo en momentos de crisis políticas (guerras o golpes de estado),económicas (grandes turbulencias locales o mundiales) o naturales (catástrofes). La actual crisis económica a nivel mundial, en desarrollo, pareciera convertirse en el momento propicio para una nueva arremetida conservadora en diferentes partes del mundo.

Las noticias del mundo global no son alentadoras. Una mirada panorámica nos muestra un anémico crecimiento de la economía estadounidense, desaceleración de la locomotora china y crisis abierta en la eurozona con un desempleo promedio del 11% que es el doble en España. Como ya parece habitual cada tantos años, el capitalismo mundial se aproxima a una nueva crisis. La salvedad, ahora, es que aquella burbuja que se generó en Manhattan hace una década se ha transformado en una metástasis o, si se prefiere, en una “burbuja global”

Nos aproximamos a una crisis económica global, una circunstancia muy extraordinaria que no resulta previsible. Se trata de una “singularidad” que involucra economías regionales completas, como la zona euro, a economías como la China con 1.400 millones de habitantes o a los Estados Unidos, todavía la primera economía  del planeta. La globalización que nació como una integración mundial de los mercados bajo la impronta neoliberal ha generado un escenario tan intrincado y complejo que no hay país alguno capaz de escapar de los efectos de una debacle de proporciones. Hoy se habla de España o Grecia, pero lo cierto es que todo el sistema financiero mundial está en graves aprietos.

El escenario latinoamericano, por lo menos aquel que puede observarse en la última Cumbre de las Américas, es política y económicamente muy heterogéneo. Los países de la región están escasamente integrados, a pesar de valiosos esfuerzos de algunos gobiernos. Salvo el caso de Brasil y México, se trata de economías pequeñas  a escala global cuya modalidad ha sido llamada “capitalismo neo-extractivista”, con agudos problemas sociales no resueltos cuyo destino a mediano plazo es incierto. Si bien la presencia de China como socio comercial se ha acrecentado estos últimos años, una crisis de la economía europea o norteamericana va a tener repercusiones serias en la región. Para desgracia de nuestros pueblos, ya conocemos las recetas del FMI en estos casos, austeridad fiscal, desempleo y miseria para los más.

La economía en nuestro país es particularmente sensible al clima mundial. Vamos a atravesar turbulencias y lejos de estar “blindados”, como alguna vez se proclamó, lo cierto es que en cada crisis, los chilenos asalariados ponemos en riesgo no solo los empleos sino también los ahorros previsionales y la posibilidad misma de una vida digna. El cobre, una de las principales exportaciones chilenas, sigue a la baja, mientras el dólar se desvaloriza. Estos indicios son preocupantes y no afectan tan solo, como pudiera pensarse, a grandes empresas. La receta es conocida, en el “Capitalismo del desastre”, las grandes empresas reclaman alternativamente subsidios estatales o privatizaciones, en ambos casos los que pagan las pérdidas son los ciudadanos. Un estado disminuido en sus capacidades de protección o asistencia social en virtud del credo neoliberal no puede sino agravar el pesimismo frente a las consecuencias de esta nueva crisis económica global que ya ha comenzado.

4.- ¿Hacia un fascismo global?

Como ya ha sido advertido, el advenimiento del régimen nazi puso en marcha el lado oscuro de la modernidad. Todos los logros tecno científicos de Europa fueron puestos al servicio de un poder político totalitario. Nació de este modo la propaganda político mediática en gran escala y la guerra moderna. Esa misma lógica tecno industrial se aplicó  al exterminio sistemático de millones de seres.

El poder de Hitler y de su partido se sostuvo en tres pilares fundamentales: Propaganda, Control Policial y Guerra. Como ya se sabe, fue Joseph Goebbels el inspirador y artífice de una política propiamente moderna de propaganda en gran escala. En su calidad de ministro de propaganda e ilustración popular del Tercer Reich y mediante la aplicación de principios de psicología social, utilizó todos los medios disponibles tales como prensa de gran tiraje, carteles, radiodifusión y cinematografía. Había nacido la propaganda política en la era de la comunicación de masas.

Las tácticas militares también fueron inscritas en la nueva lógica industrial y moderna. Fue el talento de Heinz Guderian, quien llegaría a ser Jefe del Estado Mayor de la Wehrmacht el que concibió la llamada Blitzkrieg o guerra relámpago, una táctica que conjuga los ataques aéreos con el rápido avance de tanques e infantería coordinados mediante el uso de las telecomunicaciones. Es interesante destacar que Guderian se inspiró en parte en su amistad con el mariscal soviético Mijaíl Tujachevsky, amigo de Trotsky y fusilado posteriormente en lo que se conoce como la Gran  Purga de Stalin.

El tercer pilar del régimen nazi fue la implementación de una policía secreta, la Gestapo. Esta organización respondía directamente al Fuhrer y no estaba sujeta a ningún control jurídico. La Gestapo fue el modelo para todas las organizaciones criminales que siguieron, siglas que no alcanzan a opacar su propósito último, la tecnología del horror: CIA, KGB, DINA y un extenso etcétera.

Si bien el Tercer Reich ya es historia, no podemos decir lo mismo de su lamentable legado. Los principios modernos de la Guerra, la Propaganda y el Control Policial, siguen muy vigentes en el siglo XXI y administran, hoy, el planeta entero. Auschwitz ha sido replicado hasta el presente en muchos lugares del mundo: Villa Grimaldi o Guantánamo, solo como tristes ejemplos específicos de un paisaje que se extiende por doquier. Este es el precio que la humanidad debe pagar para sostener la expansión neoliberal, el capitalismo del desastre y el schock permanente.

Pensar el mundo actual como un gran campo de concentración es menos aventurado de lo que parece a primera vista. En la lógica situacionista habría que insistir en que en el mundo realmente invertido, lo verdadero es un momento de lo falso ; finalmente, asistimos a un espectáculo que es  ideología por excelencia, una tautología en que las imágenes naturalizan un orden económico, un poder que administra el mundo en nombre del orden y la libertad universales.

Al observar el repertorio temático diseminado por el planeta por la Híper Industria Cultural, no debiera sorprendernos que un lugar estelar corresponda a la Guerra. No se trata, tan solo, de conflictos locales. En la narrativa mediática, La Guerra se nos presenta como un continuum articulado de carácter modernizador y civilizatorio.

Para el europeo promedio da lo mismo que se trate de Libia, Irak, Siria o Afganistán, lo importante es que se trata de avanzar hacia la “democracia”, superando formas culturales retrógradas. El cúmulo de cadáveres es el costo necesario para el advenimiento de la “primavera”. Esta ideología propagada por la mayoría de los medios oculta los intereses en juego, la depredación que anima las intervenciones militares y la degradación que ello supone para las víctimas y victimarios. La Blitzkrieg 2.0, satelital y digitalizada, casi no deja espacio a los ejércitos tercermundistas que se atreven a resistir en nombre la soberanía nacional.

Tal como ya ha sido expresado por numerosos pensadores, estamos bajo el signo de una civilización de la violencia, una época en que el capitalismo tardío ha devenido un capitalismo del desastre y del terror a escala global. Si ayer fue el complejo militar-industrial el que ordenaba la economía y configuraba el mapa del mundo, hoy asistimos a la era del complejo militar – mediático, una sociedad de la violencia y el espectáculo, una forma sui generis de Fascismo Global: “…el nuevo poder mediático y militar global ha creado aquella misma condición objetiva elemental bajo la que Walter Benjamin o Pier Paolo Pasolini definieron el fascismo moderno: el estado general de impotencia de una humanidad disminuida a la función de espectador y consumidor de su propia destrucción”1

Álvaro Cuadra*
Investigador y docente de la Escuela Latinoamericana de Postgrados. ELAP. Universidad ARCIS

1 Subirats, E. 2006 Violencia y Civilización. Buenos Aires. Losada: 163

Comenta con ayuda de Facebook(*) (Habilitado el 11 de diciembre del 2009): ¡OJO! Se puede comentar escribiendo un mail (no se muestra es solo para validacin) o con cuenta de Facebook.


(*)Algunas versiones de Internet Explorer bloquean esta herramienta social, sugerimos navegar con Firefox, Safari, Opera, Chrome u otro navegador web para hacer y leer los comentarios



784.781 lecturas en total tienen las 414 columnas de Álvaro Cuadra con 1.896 lecturas en promedio por columna
Columnas de Álvaro Cuadra
2014-04-10
Europa: El discreto encanto de la burguesía
1379 lecturas

2014-04-04
Asamblea Constituyente, armisticio y otras concomitancias
1416 lecturas

2014-03-17
América Latina en un Mundo-Red
1536 lecturas

2014-03-10
Bachelet: Primer Acto
1368 lecturas

2014-02-03
América Latina: La Paradoja del día anterior
1407 lecturas

2014-01-14
La derecha en crisis
1517 lecturas

2013-12-26
Barbarie, locura y muerte
1532 lecturas

2013-12-24
Crisis en la derecha chilena
1445 lecturas

2013-12-20
Promesas y reformas
1431 lecturas

2013-12-17
Entre la Institucionalidad y la Movilización
1389 lecturas

2013-12-16
El Triunfo de Michelle Bachelet
1402 lecturas

2013-12-02
Michelle Bachelet: Un primer escalón
1512 lecturas

2013-12-01
La Hora Bachelet
1324 lecturas

2013-11-25
Segunda Vuelta: Perspectivas
1436 lecturas

2013-11-23
Fracaso de la extrema derecha
1563 lecturas

2013-11-08
Julio Cortázar: La lista negra de la dictadura argentina
1587 lecturas

2013-11-03
Telecracia y Tecnologías - R
1473 lecturas

2013-10-31
Encuestas, encuestas...
1406 lecturas

2013-10-26
ARCHIDEBATES
1410 lecturas

2013-10-23
El día de los muertos
1669 lecturas

2013-10-12
El declive de la derecha
1484 lecturas

2013-10-06
Retirada estratégica
1466 lecturas

2013-10-01
Romo, Mena y los otros
1507 lecturas

2013-09-26
Promesas Condicionadas
1416 lecturas

2013-09-17
El fracaso de Naciones Unidas
1480 lecturas

2013-09-11
La guerra de las imágenes
1540 lecturas

2013-09-08
Justicia, perdón y clemencia
1456 lecturas

2013-09-03
Guerras del Siglo XXI
1707 lecturas

2013-08-31
Elecciones y encuestas
1529 lecturas

2013-08-29
Allende: El bronce
1622 lecturas

2013-08-26
Chile: Verdades y Protocolos
1581 lecturas

2013-08-24
A Cuarenta Años: Crónica de un Golpe de Estado: Lecciones de una dictadura
1802 lecturas

2013-08-20
América Latina: Una tradición golpista
1502 lecturas

2013-08-17
David contra Goliat
1622 lecturas

2013-08-14
Los árboles, el bosque y la maleza
1671 lecturas

2013-08-12
A Cuarenta Años: Crónica de un Golpe de Estado XIV: La muerte de Augusto
1589 lecturas

2013-08-08
Chile: Consumo y seducción
1841 lecturas

2013-08-04
A Cuarenta Años: Crónica de un Golpe de Estado: La guerra de Augusto
1887 lecturas

2013-07-26
A Cuarenta Años: Crónica de un Golpe de Estado XI: Signos de una dictadura: Decir. Ver. Hacer
1753 lecturas

2013-07-24
Bachelet y Matthei: Dos destinos
1939 lecturas

2013-07-21
Bachelet: Posibilidades de cambio
1663 lecturas

2013-07-18
Sin Pablo Longueira
1827 lecturas

2013-07-16
Higiene Política
1799 lecturas

2013-07-15
De la democracia a la tecnocracia
1689 lecturas

2013-07-09
América Latina: Viejas cicatrices
1651 lecturas

2013-07-08
Snowden: Espionaje y Cibercultura
1777 lecturas

2013-07-04
El cuento de la derecha
1648 lecturas

2013-07-02
Elecciones primarias: Una encuesta
1756 lecturas

2013-07-01
Primarias: Reformas o Continuismo
1685 lecturas

2013-06-25
¿El fin del mundo?
1535 lecturas

2013-06-22
Lo grotesco en la política chilena
1818 lecturas

2013-06-19
La derecha y sus charlatanes
1597 lecturas

2013-06-17
Debates y democracia
1653 lecturas

2013-06-10
La derecha y su campaña del terror
1693 lecturas

2013-06-03
La farsa politicante
1648 lecturas

2013-06-01
El cascabel al gato
1692 lecturas

2013-05-30
Los fantasmas de la derecha
1614 lecturas

2013-05-29
Los miedos de la derecha
1946 lecturas

2013-05-28
A Cuarenta Años: Crónica de un Golpe de Estado X: Augusto Pinochet y el Nuevo Orden Mundial
1775 lecturas

2013-05-27
Partidos políticos
1761 lecturas

2013-05-24
Rayuela: Medio Siglo
1962 lecturas

2013-05-22
Paradoja chilena
1661 lecturas

2013-05-20
Videla, Pinochet y la peste
1841 lecturas

2013-05-19
Ceguera Política
1613 lecturas

2013-05-14
Democracia Oligárquica 2.0
1657 lecturas

2013-05-13
Elecciones Binominales
1587 lecturas

2013-05-12
A Cuarenta Años: Crónica de un Golpe de Estado IX: Augusto Pinochet: El Icono
1827 lecturas

2013-05-10
Bachelet: El día de la Madre
1805 lecturas

2013-05-09
La derecha en defensa del modelo
1615 lecturas

2013-05-07
Hacia una Agencia Nacional de Acreditación
1685 lecturas

2013-05-06
Malestar y cambio
1794 lecturas

2013-05-02
Aproximadamente Chile
1718 lecturas

2013-04-30
El candidato Longueira
1877 lecturas

2013-04-29
Golborne, un funcionario obediente
1823 lecturas

2013-04-25
Primero de mayo: Los trabajadores en un Chile rico
1866 lecturas

2013-04-22
Campaña Sucia
1587 lecturas

2013-04-15
Campaña Anti Chavista
1942 lecturas

2013-04-12
Elecciones en Venezuela
1741 lecturas

2013-04-09
Los bigotes de Margaret Thatcher
1829 lecturas

2013-04-04
Elecciones y plebiscitos
2009 lecturas

2013-03-29
Globos, caramelos y promesas
1773 lecturas

2013-03-28
Michelle Bachelet en campaña
1898 lecturas

2013-03-27
Las tres tareas pendientes
1975 lecturas

2013-03-25
Pasto Seco
1694 lecturas

2013-03-22
La verdad de la calle
1784 lecturas

2013-03-21
Juguetes políticos
1889 lecturas

2013-03-18
Bachelet, el regreso
1896 lecturas

2013-03-17
A Cuarenta Años: Crónica de un Golpe de Estado VIII: Los amigos de Pinochet
1961 lecturas

2013-03-16
Candidatos: Pájaros y lombrices
1919 lecturas

2013-03-14
Venezuela: Riesgos políticos
1914 lecturas

2013-03-13
A Cuarenta Años: Crónica de un Golpe de Estado VII Chacarillas: El diseño dictatorial
1883 lecturas

2013-03-12
Lecciones de Hugo Chávez: El Socialismo del siglo XXI
1905 lecturas

2013-03-11
Hugo Chávez: ¿Qué hace inmortal a los inmortales?
1929 lecturas

2013-03-06
El luto de Venezuela
1842 lecturas

2013-03-05
Torpeza y demagogia
1993 lecturas

2013-03-04
A Cuarenta Años: Crónica de un Golpe de Estado VI: Racionalidad, terror y perversión
2044 lecturas

2013-03-03
La hora de Bachelet
1963 lecturas

2013-02-28
Ecuador consolida su Revolución Ciudadana
1803 lecturas

2013-02-26
Ecuador: El triunfo de Rafael Correa
1860 lecturas

2013-02-19
A Cuarenta Años: Crónica de un Golpe de Estado V: El corazón de las tinieblas
2733 lecturas




Hay 17 usuarios visitando www.generacion80.cl

ltimas Columnas
Vengo de un pueblo pequeño... que se llama Til Til por Vólker Gutiérrez
Tierra: medio siglo de la Ley de Reforma Agraria por Manuel Riesco
2016, Venezuela en la encrucijada. La grave crisis económica, social y política por Orlando Caputo
La Codelco de Eduardo Engel por Julián Alcayaga
Venezuela: crisis para todo uso por Ángel Saldomando
Otras noticias
2017-08-01
LUN DESTACA INVESTIGACIÓN EN FUSIÓN NUCLEAR DE LA CChEN
2017-07-27
CONMEMORAN LOS 50 AÑOS DE LA TOMA DE LA UC
2017-07-26
OFICIALIZAN LA POSTULACIÓN DEL FÍSICO LEOPOLDO SOTO NORAMBUENA