Columnas
2013-07-09
1758 lecturas

Angel Saldomando
especial para G80

La fractura

En entrevista con la revista Que Pasa, el jefe de Estado colombiano aseguró durante su visita hace unos años que “Chile es el ejemplo de América Latina, todos queremos ser como Chile y, por ello, no entendemos bien qué es este fenómeno que está sucediendo en las calles con estas movilizaciones tan masivas. Este contrasentido lo hemos discutido últimamente con muchos líderes sudamericanos y no entendemos este malestar, cuando Chile tiene los mejores indicadores no sólo económicos, sino sociales del continente. Para mí es una incógnita”, indicó. Esta incógnita se ha extendido a varios países,  entre ellos a los exitosos como Brasil y como sea, no hay respuestas establecidas.

Lo que no se quiere ver

No sabemos con qué otros líderes discutió el presidente Santos, pero lo que sí sabemos es que los fenómenos de movilización social se hicieron presentes una década antes que los descubriera. La súbita sorpresa de unos y otros, según el caso, sólo revela la medida en que los dirigentes, no siempre con atributos reales, se desfasan de la realidad.

Recordemos que la tierra prometida de modernización capitalista, las reformas estructurales del todo mercado y la gobernabilidad con estado subsidiario, desembocó en un callejón sin salida. Y ¿Quién había sido el líder de la cruzada? Recordemos.

“Si Chile toma hoy la senda correcta, creo que puede lograr otro milagro económico: despegar hacia un crecimiento económico sostenido que proveerá una ampliamente compartida prosperidad. Pero para aprovechar esta oportunidad, Chile deberá primero superar un muy dificultoso periodo de transición”.1 Milton Friedman.

¿En qué consistía esa transición? Se trataba de una política de shock que condujera a toda velocidad a la reducción del estado y a la liberalización de la economía. Esta primacía del mercado implicó un sistema político restringido y una destrucción del tejido organizacional y social de los sectores populares.

Chile se convirtió así en un modelo de estado mínimo autoritario con elecciones, una democracia restringida concebida como administradora del modelo, insensible a las demandas sociales que se calificaron de “populistas”, una economía desregulada que privatizaba todo, desde el agua a las pensiones. El recetario cristalizó en la doctrina de los ajustes estructurales elaborada desde 1981 por el Banco Mundial y los programas de reformas liberales, expresado en el consenso de Washington en 1989 y perfeccionados hasta 1993.

Los países latinoamericanos fueron duramente alineados en este modelo, con la condicionalidad externa y por una mezcla de cooptación-corrupción que descompuso a las sociedades. De los 19 países latinoamericanos todos sin excepción, aplicaron programas en los que campeaban la privatización, la liberalización financiera y comercial sin aprobación democrática.

Las consecuencias fueron tasas record de pobreza, concentración del ingreso, destrucción del tejido social y productivo, vaciamiento y descomposición de la democracia; y penetración del capital transnacional. Los años 80 y 90 fueron funestos al punto que se les denominó “la década perdida” por la comisión económica para América Latina, en un súbito arranque de franqueza.

El modelo comenzó a desarmarse desde el año 2000 justamente por movilizaciones sociales que hicieron caer gobiernos en varios países, la deslegitimación del modelo algo reconocido por el Banco Interamericano desde 2004 y al fin por el Banco Mundial sellaron el final del consenso de Washington neoliberal.

En contraste el modelo chileno se mantuvo como caso exitoso. Pese a que el modelo se basa en una mezcla bastante burda de  ayudas sociales focalizadas y tasas de crecimiento con un modelo extractivo intenso que tiene el país al borde del colapso ambiental, y que ahora experimenta una agenda de cambios apoyadas en una movilización social emergente. Pero su calidad de exitoso se debe ahora más a condiciones del pasado que a las exigencias del presente. En efecto, hasta antes del fin de la hegemonía del modelo neoliberal se consideraba que no flexibilizarlo, mantenerlo a salvo de las presiones o demandas ciudadanas y cerrar el sistema político era pruebas de una exitosa gestión, eficiente, eficaz y “no populista”. Y esto lo que no va más. La fractura está ahora expuesta y no hay con que justificarla.

La difícil salida del “modelo”

A partir de 2004 y 2005 con el fin del ALCA en la conferencia de Mar del plata, la nueva geopolítica de integración regional y la continuidad de gobiernos considerados progresistas, puede decirse que el consenso liberal quedó reducido políticamente a su mínima expresión. Un nuevo consenso post neoliberal ha ganado buena parte de América Latina. Incluso más, las encuestas de opinión así lo reflejan, en general hay una demanda por una mayor protección social y de regulación publica, una demanda de igualdad, derechos y democracia. Es decir todo lo que el modelo anterior, limitó o destruyó como posible desarrollo social.

La cuestión sin embargo se ha vuelto difícil de explicar en una sola línea de argumento porque los movimientos sociales se están desarrollando en una línea transversal sin consideración por la ideología de los gobiernos o sus pretendidas banderas e incluso allí donde hay gobiernos exitosos.

Lo que se esperaba que viniera era, una canalización del malestar por gobiernos asimilados a la izquierda o al progresismo, pero esto no se ha realizado en la medida esperada. Mientras que los países asimilados con gobiernos de corte conservador sufren igualmente de una creciente presión social.

En cada país habría que hacer un balance del estado en que están las demandas post neoliberales y en qué medida los gobiernos han logrado enderezar el rumbo para cambiar la tendencia de la pobreza, la desigualdad, la limitación de derechos y la democracia.

Estas demandas involucran sin embargo dimensiones políticas, sociales y económicas en las que el entramado de intereses e ideologías se hayan fuertemente condicionadas por el modelo anterior pero también por esquemas obsoletos de la izquierda y el desarrollo. En temas críticos está actitud choca con las expectativas sociales y en algunos casos los gobiernos están ejercitándose más como domadores de expectativas que como dirigentes.

En materia de sistemas políticos varios tuvieron crisis terminales en distinto momentos, 8 por lo menos. 2 Sin embargo una vez pasada la emergencia y reconociendo las diferencias entre unos y otros, los gobiernos no han logrado crear nuevos espacios de negociación en la sociedad, democratizar y redistribuir el poder. Han seguido primando lógicas de centralización, de subordinación y poco pluralistas. El partido de los trabajadores que se hizo famoso por su innovación en materia de presupuestos participativos municipales no pasó de ahí.

En la reforma del estado la lógica tecnocrática y subsidiaria ha tenido una suerte distinta según los países pero en términos generales, no aumentó la transparencia, el control ciudadano, la evaluación participativa sobre el impacto de la política pública y la capacidad de regulación en beneficio de los ciudadanos. Otros temas, como la corrupción y la descentralización quedaron igualmente postergados.

Las políticas sociales continuaron su trayectoria de bonos y transferencias focalizadas a los más pobres sin vincularse con un replanteamiento del modelo económico. La preocupación ha estado más en recuperar sectores para incrementar la renta pública. Izquierda y derecha aparecen en muchos casos igualmente extractivistas y depredadoras sin que la redistribución sea suficiente para hacer la diferencia.

Muy poco países han hecho el intento de recomponer mercados internos, articular economías locales, instituciones y sistemas financieros de fomento en estrategias más sostenibles y auto centradas. Hay excepciones, pero están segmentadas y no siempre constituyen un proyecto de conjunto. En general la dependencia de productos primarios, la desarticulación interna y la apertura indiscriminada predominan.

No es un secreto que el impacto de las reformas neoliberales no sólo fue económico y social, también implicó un ajuste político en las sociedades; que desmantelaron las infraestructuras de movilización social, vaciaron de contenido las nociones de derechos sociales por la de “igualdad de oportunidades” y no de resultados.  Generaron un tipo de participación aditiva funcional a la marcha de las reformas y al estado mínimo, frente a la cual la sociedad perdió posibilidad de incidir.

Se estigmatizó la movilización social y su legítima pretensión de convertir sus demandas en prioridades de gobierno, con el argumento de la estabilidad. Se favorecieron procesos de captura del gobierno y el estado por minorías corruptas que comercializaron su apoyo a las reformas de mercado y constituyeron redes de complicidad que bloquearon el acceso al sistema político, generando concentración y autonomía del poder al punto de vaciar a la democracia de toda sustancia.

Por diversas razones y situaciones nacionales las sociedades, aceptaron, soportaron o se ilusionaron; pero las soluciones no llegaron. Ahora la movilización social exige que se considere la diversidad de alternativas y la apertura de espacios políticos e institucionales para la búsqueda de soluciones.

En América Latina hay nuevamente un clima de movilización social claramente inscrito en la perspectiva de la democratización. El rediseño de las relaciones entre el gobierno y la sociedad y el anclaje de la política en la formación del interés público a través de la democracia, no del mercado y tampoco del partido de turno, supone cambios reales en los que puedan anclarse y aportar soluciones. Si ello no ocurre, ni la retórica, ni las ideologías ni los argumentos técnicos, cubrirán la frustración y el enojo.

No es sorpresa entonces que el tema de las constituyentes, los referéndums, la renovación de las dirigencias, el hastío con la corrupción, la exigencia de vivir en sociedades abiertas en materia de derechos y de soluciones, se estén confrontando con las élites.

1 Carta de Milton Friedman al dictador Pinochet en 1975.
2 México Venezuela, Argentina, Bolivia, Ecuador, Perú, Honduras, Paraguay por citar las más conocidas.


Ángel Saldomando

Comenta con ayuda de Facebook(*) (Habilitado el 11 de diciembre del 2009): ¡OJO! Se puede comentar escribiendo un mail (no se muestra es solo para validaciůn) o con cuenta de Facebook.


(*)Algunas versiones de Internet Explorer bloquean esta herramienta social, sugerimos navegar con Firefox, Safari, Opera, Chrome u otro navegador web para hacer y leer los comentarios



144.043 lecturas en total tienen las 77 columnas de Angel Saldomando con 1.871 lecturas en promedio por columna
Columnas de Angel Saldomando
2017-08-10
Venezuela: crisis para todo uso
1530 lecturas

2017-08-09
Crisis DC: el partido fiorentino
1267 lecturas

2017-08-01
Aires Irrespirables
1118 lecturas

2016-06-20
Un debate en curso: Sobre la Constituyente
1197 lecturas

2016-05-12
Chiloé: metástasis de un modelo agotado
1349 lecturas

2016-05-09
De Aysén a Chiloé
1350 lecturas

2016-01-21
La licuadora
1605 lecturas

2015-10-07
Revelaciones tardias
1291 lecturas

2015-08-05
La guerra de los diagnósticos
1157 lecturas

2015-07-06
Sísifo se cansó
1644 lecturas

2015-04-21
Chile estrena: las instituciones bikini
1672 lecturas

2015-04-08
La casta en su laberinto
1745 lecturas

2015-03-05
Tocar el fondo
1697 lecturas

2015-01-24
Gobiernos progresistas: el vaso ¬Ņmedio lleno o medio vac√≠o?
1621 lecturas

2014-12-15
El pais de la elite
1663 lecturas

2014-09-30
Catastrofismos y pesimismos
2611 lecturas

2014-09-11
La alianza publico privada. La burbuja de la elite
1673 lecturas

2014-04-17
Cuando se quema la realidad
2050 lecturas

2014-03-20
El zorro en el gallinero
1545 lecturas

2014-03-19
Nuevas Mayorias ¬ŅUsura o Renovaci√≥n?
1656 lecturas

2014-03-12
Echeverria en el país de nunca más
1453 lecturas

2013-12-17
La vitrina y la realidad
1622 lecturas

2013-11-12
Dilemas electorales y después
1460 lecturas

2013-10-31
Las cartas sobre la mesa: programas y política
1480 lecturas

2013-09-10
Allende se invita a las elecciones
1445 lecturas

2013-09-07
¬ŅHacerse cargo del golpe o de la historia?
1350 lecturas

2013-07-28
De las primarias a las ultimarias
1528 lecturas

2013-07-09
La fractura
1759 lecturas

2013-05-28
Un debate necesario: sobre elecciones y perspectivas
1650 lecturas

2013-04-04
Contradicciones en torno a Bachelet: expectativas y realidades
1843 lecturas

2013-03-13
La hoja de ruta con o sin Bachelet
1739 lecturas

2012-12-19
De vida o muerte. Lucro Lacra Liviandad
1804 lecturas

2012-12-06
Fronteras externas e internas
1908 lecturas

2012-10-08
Venezuela en la mira
1671 lecturas

2012-10-03
El país entrampado
1782 lecturas

2012-09-24
El fondo de la cacerola. Malestar y cambio en la sociedad
1689 lecturas

2012-09-02
La fiebre o el termómetro. El debate sobre la encuesta Casen y la pobreza
1888 lecturas

2012-07-22
La lección paraguaya
1861 lecturas

2012-06-21
La espada de Damocles
1794 lecturas

2012-05-31
Rebelión en la granja
1826 lecturas

2012-04-16
La descentralizaci√≥n: ¬ŅTrampa o refundaci√≥n?
2036 lecturas

2012-03-22
Las regiones de la discordia
1896 lecturas

2012-03-15
Mirando al Sur
1834 lecturas

2012-03-07
La ceguera del poder
1953 lecturas

2012-02-26
La medida del poder o el poder de la medida
1818 lecturas

2012-02-25
Ays√©n II ¬ŅLo posible de lo imposible?
2285 lecturas

2012-02-23
Aysén o el otro país
2123 lecturas

2011-09-10
Los dilemas del movimiento social
2284 lecturas

2011-08-17
¬ŅY ahora qu√©?
1931 lecturas

2011-07-29
Legitimidad y refundación
2106 lecturas

2011-07-19
Primer round post concertación
2108 lecturas

2011-07-01
Grecia al matadero
2603 lecturas

2011-06-16
El enrarecido clima político
2125 lecturas

2011-06-08
Tendencias en la izquierda latinoamericana el amigo brasilero
2319 lecturas

2011-06-02
América Latina: La exigencia de más y mejor democracia
2038 lecturas

2011-05-07
La hora de la igualdad
2134 lecturas

2011-03-14
Un nuevo parte aguas
2000 lecturas

2011-03-11
Libia: Sacudida Mundial
2280 lecturas

2011-02-25
La Economía Política de los Mínimos
2701 lecturas

2011-02-01
El incendio se extiende a Egipto
2143 lecturas

2011-01-19
T√ļnez no est√° lejos
2151 lecturas

2010-12-14
Las dos caras de la moneda
2302 lecturas

2010-11-10
¡Alto trabajos en la vía política!
1818 lecturas

2010-10-29
Muertes Políticas
1919 lecturas

2010-10-20
Agitación en Francia
2043 lecturas

2010-10-13
Profundidades
1845 lecturas

2010-10-07
Paracaídas sin Correa
2108 lecturas

2010-09-01
El bicentenario y la copia feliz del edén
1896 lecturas

2010-05-27
¬ŅUn Nuevo Comienzo Post Concertacionista?
2180 lecturas

2010-05-15
La deuda olímpica
2247 lecturas

2010-05-11
Crisis de Honduras: segundo round
2237 lecturas

2010-05-07
El Olimpo en bancarrota
2447 lecturas

2010-05-04
Estado de cat√°strofe
2147 lecturas

2010-03-12
El destape
2106 lecturas

2010-03-01
Chile a prueba
2521 lecturas

2010-01-23
Que 20 a√Īos no es nada
2176 lecturas

2010-01-10
Elecciones en Chile: ¬ŅFin de reino?
2190 lecturas




Hay 28 usuarios visitando www.generacion80.cl

Últimas Columnas
Vengo de un pueblo peque√Īo... que se llama Til Til por V√≥lker Guti√©rrez
Tierra: medio siglo de la Ley de Reforma Agraria por Manuel Riesco
2016, Venezuela en la encrucijada. La grave crisis económica, social y política por Orlando Caputo
La Codelco de Eduardo Engel por Juli√°n Alcayaga
Venezuela: crisis para todo uso por √Āngel Saldomando
Otras noticias
2017-08-01
LUN DESTACA INVESTIGACI√ďN EN FUSI√ďN NUCLEAR DE LA CChEN
2017-07-27
CONMEMORAN LOS 50 A√ĎOS DE LA TOMA DE LA UC
2017-07-26
OFICIALIZAN LA POSTULACI√ďN DEL F√ćSICO LEOPOLDO SOTO NORAMBUENA