Columnas
2015-05-06
2322 lecturas

Luis Casado
especial para G80

Eduardo Engel y el milagro de la sanación

De entrada hay que decir que el tema no va de la Salud, ni siquiera de los cuidados médicos que pudiesen curarte alguna enfermedad. No.

La cosa va de un milagro de fe, uno que devuelve la virginidad moral ante la Iglesia, permitiéndote volver a pecar como si nunca hubieses infringido la más insignificante de las muchas prohibiciones que te ayudan a ganar el cielo y la compañía de dios todopoderoso en la vida eterna que, según el dogma, debe seguir la muy terrenal vida en la que pecas, pobre y triste pecador que sin duda eres, pretender lo contrario ya es un pecado: el de la arrogancia ante la perfección divina.

En el Catecismo de la Iglesia Católica, dice San Gregorio de Niza: "Nuestra naturaleza enferma exigía ser sanada; desgarrada, exigía ser restablecida; muerta, resucitada. Habíamos perdido la posesión del bien; era necesario que se nos devolviera... Estando cautivos, esperábamos un Salvador; prisioneros, un socorro; esclavos, un libertador."

De modo que con la oración y la fe en Cristo, no hay mal que se resista, la sanación es segura, de las enfermedades del cuerpo y del alma. Mucha oración, y mucha fe. Hay quién le agrega algún dolorcillo, un precio necesario, un castigo a título de garantía de tu buena voluntad. De ahí los cilicios, la flagelación, esos azotes auto infligidos con correas, varas o látigos, y otras prácticas un pelín masoquistas que contribuyen a la sanación.

Lo que precede, aunque te parezca curioso, es el método que preconiza Eduardo Engel, eminente presidente del Consejo Anticorrupción, escogido por Bachelet como el Papa designa al responsable de la Santa Congregación para la Doctrina de la Fe, digna sucesora de la Inquisición. Algo así como “el viejo del saco” que se lleva a los niños que no se comen la sopa.

Según Engel, el mal que aflige a “la política nacional” es la falta de “confianza de la ciudadanía”, vaya uno a saber porqué, hay ciudadanías así, ingratas, desagradecidas, desleales.

De ahí que sea necesario tomar medidas en plan sanación para que “los legisladores se relegitimen” (sic). En su inconmensurable sabiduría, Engel recomienda medidas que “deben doler” (resic), aun cuando no precisa su preferencia entre los cilicios y la flagelación.

Asumiendo un papel de dios castigador, una suerte de Yahvé justo antes de asolar la Sodoma de Bera y la Gomorra de Birsha, Engel dice que la entrega de recursos financieros a los partidos políticos debe estar condicionada “a que los partidos cambien radicalmente sus prácticas”. Cáustico y definitivo, exclama: “Ni un peso para los partidos que funcionan como lo hacen hoy”.

La sanación en todo su esplendor. No sólo de diputados y senadores sin excepción –Engel no hace ninguna– sino también de sus organizaciones políticas, lo que en materia de redención tiene el mérito de la innovación: Engel cree posible la sanación por lotes.

Engel no se pregunta qué nos llevó a “partidos que funcionan como lo hacen hoy”, ni se interroga en cuanto a saber desde cuando se prolongan las prácticas que condena, ni tampoco acerca del origen del mal.

Hablando en términos médicos, a Engel le importa un cuesco la etiología y un pepino la patogénesis, lo suyo no va de ciencia, sino –como queda dicho– de fe en los milagros, de chamanismo, de interlocución con los poderes divinos, de redención y de sanación con medidas que “deben doler”.

Sin embargo, no se puede hacer de Engel un redentor, él no quiere morir en la cruz ni por nadie ni por nada. Engel, al frente del paquete de claveles de su Consejo Anticorrupción, se limita a dispensar consejos, hace de pastor devolviendo al redil las ovejas descarriadas. Individualmente o por rebaño, aunque en este caso más convendría hablar de recua.

Engel es un especialista de la soteriología, esa rama de la teología que estudia la salvación.

Puede que Engel, como antes Robespierre y Rousseau, crea que el hombre es bueno por naturaleza, lo que, según el historiador francés Joël Schmidt, es un error dramático: “…la artimaña, la intriga, la concusión, el compromiso y la corrupción están en el corazón de muchos hombres”.

Para decirlo en lenguaje familiar, el que usa Serrat en su canción “Benito”, la gente, jefe, es mala…

La virtud, como la entendía Robespierre, sólo cabía en el corazón del Incorruptible, defecto no menor que le hicieron pagar enviándole a la guillotina.

¡Tate! Si se tratase de utilizar algún dolorcillo rectificador de malos comportamientos… ¿por qué no volver la guillotina? Que para tales efectos fue tan inútil como las medidas que propone Engel. La guillotina no democratizó a la nobleza, ni a la burguesía, ni le rindió justicia a los miserables. Para rectificar comportamientos políticos la guillotina, como es sabido, cayó rápidamente en desuso. No sirvió ni siquiera para disuadir a los criminales comunes, como aquellos que quiere redimir Engel (en alemán Engel es ángel, como esos que Yahvé envió a prevenir a Lot, esto no se inventa…).

Luego Engel –el angélico– manifiesta su inconmovible convicción de ver a los pecadores legislar en contra de ellos mismos: “En épocas normales (?), mirando la experiencia internacional comparada (??), es muy infrecuente (sic) que los legisladores legislen para que los fiscalicen más. (…) Pero en el escenario actual los legisladores tienen conciencia de la importancia de recuperar la confianza de la ciudadanía”.

En su magnífica obra “Los principios del gobierno representativo”, Bernard Manin sugiere que si “la transformación de la regla se encuentra sometida a la aprobación y al consentimiento de los mismos que se han beneficiado de ella” es imposible cambiar nada. “Tal sistema, escribe, somete la evicción o el desalojo de una elite dada a su propia aprobación”. ¿Queda claro?

Si alguna utilidad tienen las caricaturales declaraciones de Engel, ella reside en que entrega los mejores argumentos para devolverle la Soberanía al pueblo de Chile. Después de todo uno de los primeros y más importantes objetivos de una Constitución consiste en proteger al pueblo de sus propios representantes.

Y para eso no hay milagros…

Luis Casado

Comenta con ayuda de Facebook(*) (Habilitado el 11 de diciembre del 2009): ¡OJO! Se puede comentar escribiendo un mail (no se muestra es solo para validacin) o con cuenta de Facebook.


(*)Algunas versiones de Internet Explorer bloquean esta herramienta social, sugerimos navegar con Firefox, Safari, Opera, Chrome u otro navegador web para hacer y leer los comentarios



1.106.290 lecturas en total tienen las 471 columnas de Luis Casado con 2.349 lecturas en promedio por columna
Columnas de Luis Casado
2017-08-07
El modelo democrático Vaticano
1671 lecturas

2017-08-03
Venezuela in chaos - What the world should do
2303 lecturas

2016-08-12
Lógica implacable
2859 lecturas

2016-08-02
La payasada de los "stress tests"
1822 lecturas

2016-06-24
Great Britain quits… So what?
2187 lecturas

2016-05-25
Reforma laboral
2350 lecturas

2016-05-18
Vivimos en un mundo peligroso
2307 lecturas

2016-05-16
Las mentadas clases medias
2068 lecturas

2016-05-03
La triste verdad…
2017 lecturas

2016-04-15
SOS: la teoría económica se muere
1255 lecturas

2016-04-14
Pesimismo en el FMI ¿Es grave Doctor?
2050 lecturas

2016-01-16
Problema de etiqueta
2390 lecturas

2016-01-06
De la dificultad de nacer. La previsible evolución del jaguar sudamericano
2634 lecturas

2015-12-24
Dime quién es tu ministro de Hacienda y te diré quién eres
2119 lecturas

2015-12-15
La saga de las tasas de la FED
2223 lecturas

2015-12-09
Francia: Desastres anunciados
2152 lecturas

2015-12-07
Los eminentes FDR
2201 lecturas

2015-12-04
The revolving crisis
2138 lecturas

2015-12-03
Jugando a los arúspices
2289 lecturas

2015-12-01
SOS Argentina: el mensaje a los mercados
2220 lecturas

2015-11-18
Era bueno el asado…
2148 lecturas

2015-11-12
La virguería de los PPP
2445 lecturas

2015-10-20
El curro: retorno al futuro
2331 lecturas

2015-10-14
El gran lupanar
2282 lecturas

2015-10-05
Vamos p’atrás
2228 lecturas

2015-09-24
Deutsche Qualität
2204 lecturas

2015-09-22
El corazón partío...
2179 lecturas

2015-08-31
Suelten a Bachelet...
2358 lecturas

2015-08-29
Missing
2197 lecturas

2015-08-24
¿Cuál es más peligroso?
2402 lecturas

2015-08-22
The revolving crisis
2283 lecturas

2015-08-16
Todo es mercancía
2141 lecturas

2015-07-15
La derrota de Grecia, derrota de Europa
2298 lecturas

2015-07-14
Un entierro de primera clase
2223 lecturas

2015-07-13
Lecciones de negociación
1110 lecturas

2015-07-10
La persistencia en el ser
2467 lecturas

2015-07-01
La injusticia tarda, pero llega
2243 lecturas

2015-06-30
Grecia: derrame de hipocresía
2204 lecturas

2015-06-25
Molôn labé (μολὼν λαβέ)
2268 lecturas

2015-06-22
Los consejos de Machiavelli
2291 lecturas

2015-06-20
Nein! Griechenland wird nicht deutsch sein!
2260 lecturas

2015-06-18
Grecia: el problema no es Varoufakis
2347 lecturas

2015-06-01
Julio, la araña y el horario
2370 lecturas

2015-05-29
Terremoto en España
2267 lecturas

2015-05-24
Friedrich II der Große y el molinero
2340 lecturas

2015-05-20
Me llamó Piero
2343 lecturas

2015-05-12
Formalidad, formalismos y formalizados
1269 lecturas

2015-05-06
Eduardo Engel y el milagro de la sanación
2323 lecturas

2015-05-04
Yo trabajo…
2213 lecturas

2015-04-29
La incubadora
2407 lecturas

2015-04-27
El gato de Alicia
2313 lecturas

2015-04-08
Esos polvos trajeron estos lodos
2365 lecturas

2015-04-07
Una distancia grande, como el mundo
2425 lecturas

2015-04-06
Economía real vs economía virtual
2328 lecturas

2015-04-02
Who’s paying the bill?
2458 lecturas

2015-03-24
La gota que desborda el vaso
2306 lecturas

2015-03-17
La gota que desborda el vaso
2570 lecturas

2015-03-16
Oscar y El Yeco
2529 lecturas

2015-03-15
Selon que vous serez puissant ou misérable…
1338 lecturas

2015-03-09
La aguda visión de la Justicia
2452 lecturas

2015-03-05
Hace falta un Míster
2393 lecturas

2015-03-02
De sofismas, cinismos y perversiones
2623 lecturas

2015-02-26
Es dulce ser despreciado por los capullos
2683 lecturas

2015-02-24
En la confianza está el peligro...
2504 lecturas

2015-02-23
No hemos inventado nada
2762 lecturas

2015-02-21
Soberanía
2675 lecturas

2015-02-15
Bancos, fraude fiscal e hipocresía
2996 lecturas

2015-02-04
Leyes reversibles
3062 lecturas

2015-01-30
La pasión Piketty III
2892 lecturas

2015-01-28
Grecia: “A la hora señalada”
2786 lecturas

2015-01-27
La pasión Piketty II
2744 lecturas

2015-01-25
Europa se prepara a la victoria de Syriza
2834 lecturas

2015-01-22
La pasión Piketty
2863 lecturas

2015-01-18
La imagen, Georg Baselitz y los profetas
1839 lecturas

2015-01-14
La excepción francesa
2695 lecturas

2015-01-12
PENTA: ¿dónde está la novedad?
1692 lecturas

2015-01-08
With a little help from my friends
2624 lecturas

2015-01-07
Je suis Charlie (Yo soy Charlie)
2869 lecturas

2015-01-05
¿Mercado del trabajo, o trabajo del mercado?
2593 lecturas

2014-12-31
¡Socorro... Vuelven los rojos!
2691 lecturas

2014-12-29
La curva de Kuznets, San Mateo y la parte del león
2775 lecturas

2014-12-23
Piñera: profesor Ciruela
2680 lecturas

2014-12-18
¿Patria o Muerte? O nos hundimos en el precipicio...
2707 lecturas

2014-12-17
Las güenas malas…
2947 lecturas

2014-12-09
Capital político
2646 lecturas

2014-11-20
Se necesita economista, tratar aquí
1641 lecturas

2014-11-03
No es pura coincidencia…
3037 lecturas

2014-10-27
De nuevo la diarrea... (y el virus Ébola no tiene na’ que ver...)
2953 lecturas

2014-10-25
Mon Dieu comment suis-je tombée si bas?
1675 lecturas

2014-10-10
Nicolas Rolin
3033 lecturas

2014-09-30
We, the People...
1776 lecturas

2014-09-13
Chile... ¿paraíso del “terrorismo”?
3220 lecturas

2014-09-12
La prensa internacional exulta... “El sector financiero brasileño apoya a la candidata presidencial Marina Silva”
2952 lecturas

2014-09-02
El blablá que bajo otros cielos llaman cháchara
3017 lecturas

2014-08-19
Yo soy el descueve (y es poco decir...)
3043 lecturas

2014-08-04
CODELCO: entre latrocinios y recapitalización
1955 lecturas

2014-07-22
Deus ex machina
1998 lecturas

2014-07-19
La reforma tributaria de Andrés
1769 lecturas

2014-07-14
Cómo hacer tortillas sin quebrar huevos (sin juego de palabras...)
2192 lecturas

2014-06-30
Oh... Boy!
1876 lecturas




Hay 37 usuarios visitando www.generacion80.cl

ltimas Columnas
Vengo de un pueblo pequeño... que se llama Til Til por Vólker Gutiérrez
Tierra: medio siglo de la Ley de Reforma Agraria por Manuel Riesco
2016, Venezuela en la encrucijada. La grave crisis económica, social y política por Orlando Caputo
La Codelco de Eduardo Engel por Julián Alcayaga
Venezuela: crisis para todo uso por Ángel Saldomando
Otras noticias
2017-08-01
LUN DESTACA INVESTIGACIÓN EN FUSIÓN NUCLEAR DE LA CChEN
2017-07-27
CONMEMORAN LOS 50 AÑOS DE LA TOMA DE LA UC
2017-07-26
OFICIALIZAN LA POSTULACIÓN DEL FÍSICO LEOPOLDO SOTO NORAMBUENA