Columnas
2016-06-03
1408 lecturas

Rafael Luis Gumucio Rivas
especial para G80

La Reina, la Prensa, los cortesanos y los súbditos

En regímenes políticos como el parlamentario o el semipresidencial la querella de parte de una autoridad contra los medios de comunicación carecería de importancia e impacto – a Mariano Rajoy no se le ocurriría querellarse por las múltiples acusaciones de la prensa; lo mismo ocurre en el caso de la Infanta Cristina; el Presidente de Francia, Francois Hollande, no se lanza contra los medios de comunicación a pesar de las denuncias respecto a su vida privada -, pues a ningún ciudadano se le ocurriría decir que la libertad de prensa estaría en peligro por una simple querella judicial por el eventual delito de injurias y calumnias.

El asunto de la querella de Presidenta de la República contra la Revista Qué Pasa ha cobrado tanta importancia entre los pocos oligarcas que forman parte de la opinión pública chilena. Los súbditos paulatinamente se han ido desenchufando de la política – la prueba es tan manifiesta que ni siquiera se toman la molestia de concurrir a las urnas para la elección de sus representantes -. Si intentamos explicarnos por qué de esta querella surgen tantas opiniones, comentarios, juicios y prejuicios en este pequeño mundillo de cortesanos. A mi modo de ver, la respuesta se encontraría en el fondo del sistema político, pues en Chile reina una monarquía absoluta en que el Presidente o la Presidenta cuentan con más poder que el mismísimo rey Luis XVI, junto a su esposa, María Antonieta. Si algún periodista alude al rey o la reina en el poder en asuntos que tocan directamente a su honor, el sistema absolutista comienza su declive.

Si recurriéramos a la búsqueda de uno de los actores principales de la Revolución Francesa, no cabe duda de que se centra en la opinión pública – baste repasar la historia para darnos cuenta de que los líderes revolucionarios fueron abogados, oradores de renombre y, sobre todo, periodistas -. En el Archivo Nacional de Francia existe una sección denominada El infierno, que contiene todos los panfletos pornográficos destinados a María Antonieta, cuyo propósito era el de fomentar el odio del pueblo contra la reina, a quie3n acusaban de lesbiana, ramera y de otros apelativos impublicables.

“El asunto del collar”, escándalo que explotó en 1785 a raíz de una estafa de algunos nobles que aprovecharon la vanidad del cardenal Rohan, un personaje codicioso y ambicioso - más ávido de poder que Sebastián Piñera – pues ansiaba la amistad de la reina para lograr el cargo de Primer Ministro; inteligentemente, el matrimonio Valois dela Motte aconsejaron al cardenal que le obsequiara a la reina un collar, adquirido en más de 60.000 Libras de la época; posteriormente, esta pareja contrató a una prostituta para que se disfrazara de María Antonieta y tuviera un encuentro amoroso con dicho cardenal. El affaire fue descubierto y el rey Luis XVI envió a juicio al cardenal quien fue conducido a la cárcel, en presencia de toda la corte. El asunto se empantanó en un largo juicio en que el cardenal de Rohan terminó libre de polvo y paja, y el rey y la reina desprestigiados ante sus súbditos. Por cierto que el caso “del collar” no guarda ninguna relación con la situación actual de la Presidenta, sin embargo, no falta quienes se quieran aprovecharse de la libertad de prensa para desprestigiar a la Primera Mandataria, por el solo hecho de defender su honor.

En el tema de la libertad de prensa es importante distinguir el derecho de los periodistas a tener una opinión y el poder enorme de los propietarios de los medios de comunicación que imponen una línea editorial, muchas veces reñida con la verdad – baste leer el diario La Segunda, La Tercera y El Mercurio para darse cuenta cómo siempre están mintiendo y, no pocas veces, conspirando contra un rey o un gobierno que pone en peligro los intereses de la clase a la cual sirven como buenos valet de los poderosos. En muchas ocasiones, el director de El Mercurio ha sido “la eminencia gris” del gobierno de turno. (No debemos olvidar el rol jugado por las tapas de La Segunda durante el período de la dictadura).

La libertad de prensa debe distinguirse de la libertad de las empresas periodísticas, como también la libertad política debe distinguirse de la económica – esta última, perfectamente compatible con la ideología de la dictadura -. La libertad prensa, por consiguiente, es un derecho fundamental en una democracia, y no puede ser conculcada por ningún poder del Estado, por muy absoluto que sea, y toda ley que pretenda amordazarla o restringirla constituye un atropello a este derecho humano fundamental.

Es difícil separar a la Presidenta, dotada de poderes monárquicos, de una ciudadana común que ejerce sus derechos. El problema de fondo, como lo hemos anotado anteriormente, reside en el absolutismo de la monarquía presidencial, y basta que se cuestione al Presidente-monarca electivo para que el sistema político, en general, se resienta y pierda cuotas de credibilidad y legitimidad.

La crisis no sólo se ubica en las castas de poder, sino también en un sistema oligárquico que funciona sobre la base de cortesanos – señores feudales -, cuya esencia es el individualismo, incluso, el culto a la personalidad, alimentado por egos pantagruélicos, que hacen imposible toda tarea colectiva en beneficio de la sociedad. Este sistema de castas feudales-oligárquicas hace que los partidos políticos no sean más que marionetas al servicio de líderes de muy bajo calado intelectual y moral.

Esta modalidad oligárquica de hacer política permite explicar por qué en menos de 30 días tres dirigentes personalistas renunciaron a su partido – Pepe Auth, al PPD, René Saffirio, a la Democracia Cristiana, y José Antonio Kast, a la UDI -; ninguno de ellos, hasta ahora, ha sido seguido por algún militante, lo que prueba que son actitudes personales, no pocas veces sospechosas de un cierto oportunismo que justifican con razones ideológicas el paso dado. Por el contrario, el MAPU y la Izquierda Cristiana (de los años 60 y 70, quebraron con el partido-madre por fuertes discrepancias ideológicas).

Las consideraciones anteriores nos llevan a concluir que la podredumbre del régimen político monárquico, feudal y oligárquico está mostrando signos de agonía, y que ojalá la nueva Constituyente, por medio del diálogo ciudadano, permita la construcción una República virtuosa.

Rafael Luis Gumucio Rivas (El Viejo)
03/06/ 2016

Comenta con ayuda de Facebook(*) (Habilitado el 11 de diciembre del 2009): ¡OJO! Se puede comentar escribiendo un mail (no se muestra es solo para validacin) o con cuenta de Facebook.


(*)Algunas versiones de Internet Explorer bloquean esta herramienta social, sugerimos navegar con Firefox, Safari, Opera, Chrome u otro navegador web para hacer y leer los comentarios



51.421 lecturas en total tienen las 31 columnas de Rafael Luis Gumucio Rivas con 1.659 lecturas en promedio por columna
Columnas de Rafael Luis Gumucio Rivas
2016-08-12
Ricardo Lagos el emulo de Oswald Spengler: La decadencia de Chile
3289 lecturas

2016-08-04
Se puede prescindir de la presidencia de la república y de la próstata
2506 lecturas

2016-06-21
Se profundiza el irrealismo con renuncia: sale un ministro conservador DC y entra uno más pechoño
1241 lecturas

2016-06-07
Segunda vuelta electoral en Perú, un empate peligroso
963 lecturas

2016-06-03
La Reina, la Prensa, los cortesanos y los súbditos
1409 lecturas

2016-06-01
Reina pero no gobierna
1437 lecturas

2016-05-28
Partidos políticos y las magias burocráticas para distribuirse el botín del Estrado
1158 lecturas

2016-05-26
De rabioso revolucionario a fanático lobista
1514 lecturas

2016-05-25
¿Quién paga los platos rotos?
1499 lecturas

2016-05-17
Los pequeños miedos de la derecha
1541 lecturas

2016-05-12
El golpe parlamentario y la estrategia de la derecha
1355 lecturas

2016-05-11
Chiloé: la marea roja del centralismo santiaguino
1219 lecturas

2016-05-09
Militares “dignos y timoratos, donde haya queso no mandéis generales”
1361 lecturas

2016-05-05
Pepe Auth y el siciliano
1393 lecturas

2016-05-02
Respuesta a don Héctor Toledo a propósito de la responsabilidad de don Patricio Aylwin en el golpe
1561 lecturas

2016-04-27
¿Nueva Mayoría o “nueva tontería”?
1349 lecturas

2016-04-26
Las dos almas de la Democracia Cristiana
1462 lecturas

2016-04-20
Don Patricio Aylwin, el hombre de carne y hueso
1412 lecturas

2016-04-19
Luz verde para el golpe parlamentario en Brasil
616 lecturas

2016-04-14
Los golpes de Estado jurídico-mediáticos
1446 lecturas

2016-04-06
Jorge Pizarro, más machucado que membrillo de colegial
1350 lecturas

2013-07-16
Comando de Bachelet: La “Nueva Pillería”
2095 lecturas

2012-08-04
Bonos: una forma de camuflar la desigualdad
1339 lecturas

2012-08-01
La Encuesta CASEN es más mentirosa que 'el espejito de la madrastra'
1301 lecturas

2012-07-28
O seguir dominado por el 'peso de la noche' o atreverse a cambiar las reglas
1518 lecturas

2010-02-01
Chile y Argentina en el primer Centenario
4853 lecturas

2010-01-31
Cronistas chilenos y el pueblo mapuche
1849 lecturas

2008-07-16
Que venga una Ducha Fría
1734 lecturas

2007-11-19
Jauja Educativa: en el mejor de los mundos posibles
1800 lecturas

2007-04-18
Los senadores de derecha y demócrata cristianos predican la moral con el marrueco abierto
2001 lecturas

2007-02-13
Los chivos expiatorios
1850 lecturas




Hay 33 usuarios visitando www.generacion80.cl

ltimas Columnas
Vengo de un pueblo pequeño... que se llama Til Til por Vólker Gutiérrez
Tierra: medio siglo de la Ley de Reforma Agraria por Manuel Riesco
2016, Venezuela en la encrucijada. La grave crisis económica, social y política por Orlando Caputo
La Codelco de Eduardo Engel por Julián Alcayaga
Venezuela: crisis para todo uso por Ángel Saldomando
Otras noticias
2017-08-01
LUN DESTACA INVESTIGACIÓN EN FUSIÓN NUCLEAR DE LA CChEN
2017-07-27
CONMEMORAN LOS 50 AÑOS DE LA TOMA DE LA UC
2017-07-26
OFICIALIZAN LA POSTULACIÓN DEL FÍSICO LEOPOLDO SOTO NORAMBUENA