Columnas
2017-08-07
1922 lecturas

Luis Casado
especial para G80

El modelo democrático Vaticano

La Secretaría de Estado Vaticana, una suerte de ministerio de Relaciones Exteriores del Papa, emitió un comunicado dirigido a Venezuela en el que solicita que “se eviten o se suspendan las iniciativas en curso como la nueva Constituyente que, más que favorecer la reconciliación y la paz, fomentan un clima de tensión y enfrentamiento e hipotecan el futuro”.

Esta es una hipótesis de mi propia cosecha, respetuoso lector de la Biblia y candoroso autodidacta de la Historia de la Iglesia. Hela aquí: en una de esas Francisco entiende propagar el modelo democrático Vaticano en el que no hay Parlamento y, mejor aun, no se admite la oposición.

Los cristianos solían decidir soberanamente de todo lo que toca a los dogmas, la teología, los ritos, los textos sagrados y la estructura de su Iglesia. Por dar un ejemplo, cada cual escogía los Evangelios que le daba en gana, y los adoptaba como su Biblia personal. En esos años se acuñó al célebre aforismo Vox Populi Vox Dei, –La Voz del Pueblo es la Voz de Dios–, lo que significa que la opinión popular de la gente ordinaria revela la voluntad de Dios y debe obedecerse. Sí, leíste bien, “la opinión popular de la gente ordinaria revela la voluntad de Dios y debe obedecerse”.

Pero los creyentes sufrieron un verdadero golpe de Estado cuando al emperador romano Constantino I, convertido al cristianismo, se le ocurrió convocar el Concilio de Nicea en el año de gracia de 325 de nuestra era. Constantino ya había dado conmovedores testimonios de su infinita piedad cristiana asesinando a su hijo Crispo, y más tarde haciendo hervir a Fausta, su segunda esposa. En esa época Ricardo Rincón hubiese sido no solo feliz, sino también un mignon de Constantino.

Fue el Concilio de Nicea el que tocó el pito anunciando el fin de la libertad para adorar a Dios como a cada cual le salía de las narices. El Concilio estableció, entre otras cosas, el dogma de la virginidad de María, cuestión que hasta ese momento le importaba un cuesco a todo dios (si oso escribir), definió cuales Evangelios eran la verdad revelada y cuales una burda manipulación de los descreídos, e inventó un truco genial para el que la Iglesia debiese reclamar la propiedad intelectual y el cobro de royalties: la infalibilidad del Papa.

De ahí en adelante, quienquiera osó pronunciar las palabras “a mí me parece que…” fue sistemáticamente condenado como hereje. Si no me crees, pregúntale a Giordano Bruno, a Galileo Galilei y otros teólogos que pretendieron dárselas de razonadorcitos. Del Concilio de Nicea en adelante se pasaron la Vox Populi Vox Dei por el arco de Trajano, y se impuso el definitivo y cáustico Roma locuta, causa finita, lo que en cristiano quiere decir: “Como se te ocurra seguir dando el coñazo te va a pasar lo que le pasó a Jeanne D’Arc”.

Justamente… ¿qué le pasó a Jeanne D’Arc?

Te voy a ahorrar los episodios fantásticos (Jeanne escuchaba voces, como Longueira) y la temporada guerrera en plan Game of Thrones, para resumir los últimos días de la Pucelle d’Orléans, en mayo del año 1431.

Después de expulsar a los ingleses de territorio francés (estoy resumiendo: el rey de Inglaterra era francés, la Historia de Francia es todo un lío…), Jeanne fue hecha prisionera por los mismos que había liberado: les bourguignons de Jean de Luxembourg. Tu ya sabes, los gobiernos son ingratos y la gente es mala. Como la ley de la oferta y la demanda ya hacía de las suyas, los burguiñones la vendieron a… los ingleses: no hay lucro pequeño. Finalmente, los malvados ingleses la entregaron a un Tribunal Eclesiástico para que fuese juzgada como herética. En aquella época no existían los Tribunales chilenos, lo que era un lástima, dígolo porque nadie era condenado a penas de libertad.

Aunque no lo creas, después de haber cumplido la misión que le encargase Elohim, o Yahvé si prefieres, en persona, la Iglesia le reprochó terribles crímenes: vestirse con ropas de hombre, un intento de suicidio (tenían un testigo encapuchado, como en La Araucanía…), y sobre todo sus visiones y las voces que decía escuchar, que según ella venían directo del Cielo: 4G, dijo.

Como en aquella época aun no inventaban el Smartphone, no le creyeron. Sin embargo Jeanne abjuró de sus errores. No de manera espontánea, es cierto, ni de muy buena gana. Las malas lenguas dicen que era un poquillo quejica y terminó cediendo ante algunas banales torturas. Lo cierto es que salvó el pellejo porque la condenaron a prisión perpetua, condena que, habida cuenta del estado de las prisiones de entonces, quería decir una o dos semanas.

Creyendo haber evitado lo peor, Jeanne se retractó. Craso error. La declararon relapsa. Ahora bien, la pena de (como dicen ahora) ‘los relapsos y las relapsas’, era nada menos que la hoguera.

De modo que el 30 de mayo de 1431, en la ciudad de Rouen, juntaron madera, pusieron a Jeanne encima, y afortunadamente alguien tenía fósforos porque ese día hacía una ventolera de no veas. El escritor francés Jean Teulé inicia su libro “Je, François Villon” contando los hechos en vivo y en directo:

“El cuerpo carbonizado humeaba aun entre las cadenas del poste fijado sobre un alto zócalo de piedra. Su pierna derecha se había desmoronado, provocando un curioso contoneo de cadera. El busto se inclinaba hacia delante. Las volutas ondulantes, elevándose del cráneo, le hacían una divertida cabellera vertical. Un soplo de aire, como una bofetada, le arrancó una mejilla de ceniza, descubriendo ampliamente su mandíbula en la que las encías flambeaban. En la caja craneana, el cerebro se había hundido. Se le veía hervir a través de las órbitas oculares de donde desbordó y fluyó en lágrimas de pensamientos blancos. El verdugo lanzó un pequeño golpe de pala lateral en las caderas. La pelvis se desmanteló arrastrando la pierna izquierda en una nube de polvo y de fragmentos óseos. Del torso aun encadenado al poste, pendían las costillas flotantes. El corazón se deslizó de allí y cayó, aun rojo. Le echaron encima brea y azufre. Se inflamó. Otro golpe en el esternón y el resto se desplomó. Los brazos se deshilacharon entre las cadenas…

Dos hombres de armas de la escolta inglesa se aproximaron en cota de mallas recubierta de una túnica con una gran cruz pintada en el pecho. Juntaron las cenizas y las carbonillas óseas en dos baldes de madera que fueron a arrojar al Sena entre los juncos temblorosos donde se oyó croar una rana. Soplaba un viento oceánico. Las cenizas rodaron sobre el agua y se volaron. A lo largo del camino de sirga, hombres de carga, el torso desnudo y en bragas anudadas a la cintura y las rodillas, arrastraban río arriba una barcaza cargada de sal.

Las cenizas se elevaron alto en el cielo hacia el oriente, siguiendo los movimientos serpenteantes del río. Bosques magníficos rodeaban tierras en barbecho, campos desiertos, aldeas abandonadas y campanarios demolidos. Brillaba en el horizonte una profunda tristeza. Los gallos de los campanarios pueblerinos relucían, duros, sobre las nubes. El vuelo anguloso de un gavilán rapaz rayó el cielo y su grito rauco rechinó en el espacio.

El Sena se estiraba –y se estiraba aun– como una serpiente jaspeada de verde y oro… El viento aun se estremecía. Luego, en el seno de un valle delicioso que coronaba un círculo de colinas decoradas de viñas, trigos aun verdes, centenos ya dorados, una ciudad gótica ornada de bellas murallas… La más grande ciudad de Europa: doscientas mil almas, cuatro veces Londres. Esta ciudad legendaria, rebosante de palacios, iglesias, jardines, tiendas, baños, fuentes, levantaba sus altos techos de locas dentaduras. Allí flotaban banderas. Flores de lis recubiertas de un león erguido se agitaban encima de París, la ciudad de cien campanarios bajo dominación inglesa.”

Tal vez piensas que sugiero hacer con Leopoldo López y Lorenzo Mendoza lo que la Iglesia le hizo a Jeanne D’Arc y debo confesar que la idea me ocupó el magín por algunos microsegundos. Seguir el modelo Vaticano me ganaría el Paraíso con más seguridad que una Indulgencia comprada a buen precio directamente allí en donde esas cosas se venden y se compran: el Vaticano.

No obstante, soy fiel a mis convicciones. Que cada palo aguante su vela. Que los venezolanos resuelvan sus propios asuntos como les de la real gana. Las intervenciones exteriores, sobre todo cuando provienen de la “comunidad internacional”, suelen terminar en guerras interminables.

Luis Casado

Comenta con ayuda de Facebook(*) (Habilitado el 11 de diciembre del 2009): ¡OJO! Se puede comentar escribiendo un mail (no se muestra es solo para validacin) o con cuenta de Facebook.


(*)Algunas versiones de Internet Explorer bloquean esta herramienta social, sugerimos navegar con Firefox, Safari, Opera, Chrome u otro navegador web para hacer y leer los comentarios



1.126.730 lecturas en total tienen las 471 columnas de Luis Casado con 2.392 lecturas en promedio por columna
Columnas de Luis Casado
2017-08-07
El modelo democrático Vaticano
1923 lecturas

2017-08-03
Venezuela in chaos - What the world should do
2667 lecturas

2016-08-12
Lógica implacable
3036 lecturas

2016-08-02
La payasada de los "stress tests"
1883 lecturas

2016-06-24
Great Britain quits… So what?
2307 lecturas

2016-05-25
Reforma laboral
2468 lecturas

2016-05-18
Vivimos en un mundo peligroso
2422 lecturas

2016-05-16
Las mentadas clases medias
2183 lecturas

2016-05-03
La triste verdad…
2129 lecturas

2016-04-15
SOS: la teoría económica se muere
1306 lecturas

2016-04-14
Pesimismo en el FMI ¿Es grave Doctor?
2163 lecturas

2016-01-16
Problema de etiqueta
2506 lecturas

2016-01-06
De la dificultad de nacer. La previsible evolución del jaguar sudamericano
2764 lecturas

2015-12-24
Dime quién es tu ministro de Hacienda y te diré quién eres
2243 lecturas

2015-12-15
La saga de las tasas de la FED
2350 lecturas

2015-12-09
Francia: Desastres anunciados
2272 lecturas

2015-12-07
Los eminentes FDR
2320 lecturas

2015-12-04
The revolving crisis
2256 lecturas

2015-12-03
Jugando a los arúspices
2413 lecturas

2015-12-01
SOS Argentina: el mensaje a los mercados
2340 lecturas

2015-11-18
Era bueno el asado…
2271 lecturas

2015-11-12
La virguería de los PPP
2563 lecturas

2015-10-20
El curro: retorno al futuro
2454 lecturas

2015-10-14
El gran lupanar
2396 lecturas

2015-10-05
Vamos p’atrás
2340 lecturas

2015-09-24
Deutsche Qualität
2326 lecturas

2015-09-22
El corazón partío...
2296 lecturas

2015-08-31
Suelten a Bachelet...
2483 lecturas

2015-08-29
Missing
2312 lecturas

2015-08-24
¿Cuál es más peligroso?
2522 lecturas

2015-08-22
The revolving crisis
2395 lecturas

2015-08-16
Todo es mercancía
2251 lecturas

2015-07-15
La derrota de Grecia, derrota de Europa
2413 lecturas

2015-07-14
Un entierro de primera clase
2366 lecturas

2015-07-13
Lecciones de negociación
1158 lecturas

2015-07-10
La persistencia en el ser
2598 lecturas

2015-07-01
La injusticia tarda, pero llega
2351 lecturas

2015-06-30
Grecia: derrame de hipocresía
2323 lecturas

2015-06-25
Molôn labé (μολὼν λαβέ)
2382 lecturas

2015-06-22
Los consejos de Machiavelli
2401 lecturas

2015-06-20
Nein! Griechenland wird nicht deutsch sein!
2377 lecturas

2015-06-18
Grecia: el problema no es Varoufakis
2466 lecturas

2015-06-01
Julio, la araña y el horario
2485 lecturas

2015-05-29
Terremoto en España
2381 lecturas

2015-05-24
Friedrich II der Große y el molinero
2444 lecturas

2015-05-20
Me llamó Piero
2463 lecturas

2015-05-12
Formalidad, formalismos y formalizados
1308 lecturas

2015-05-06
Eduardo Engel y el milagro de la sanación
2431 lecturas

2015-05-04
Yo trabajo…
2315 lecturas

2015-04-29
La incubadora
2527 lecturas

2015-04-27
El gato de Alicia
2424 lecturas

2015-04-08
Esos polvos trajeron estos lodos
2473 lecturas

2015-04-07
Una distancia grande, como el mundo
2542 lecturas

2015-04-06
Economía real vs economía virtual
2438 lecturas

2015-04-02
Who’s paying the bill?
2570 lecturas

2015-03-24
La gota que desborda el vaso
2420 lecturas

2015-03-17
La gota que desborda el vaso
2681 lecturas

2015-03-16
Oscar y El Yeco
2643 lecturas

2015-03-15
Selon que vous serez puissant ou misérable…
1377 lecturas

2015-03-09
La aguda visión de la Justicia
2571 lecturas

2015-03-05
Hace falta un Míster
2510 lecturas

2015-03-02
De sofismas, cinismos y perversiones
2732 lecturas

2015-02-26
Es dulce ser despreciado por los capullos
2797 lecturas

2015-02-24
En la confianza está el peligro...
2619 lecturas

2015-02-23
No hemos inventado nada
2874 lecturas

2015-02-21
Soberanía
2788 lecturas

2015-02-15
Bancos, fraude fiscal e hipocresía
3105 lecturas

2015-02-04
Leyes reversibles
3176 lecturas

2015-01-30
La pasión Piketty III
2999 lecturas

2015-01-28
Grecia: “A la hora señalada”
2898 lecturas

2015-01-27
La pasión Piketty II
2853 lecturas

2015-01-25
Europa se prepara a la victoria de Syriza
2951 lecturas

2015-01-22
La pasión Piketty
2981 lecturas

2015-01-18
La imagen, Georg Baselitz y los profetas
1876 lecturas

2015-01-14
La excepción francesa
2812 lecturas

2015-01-12
PENTA: ¿dónde está la novedad?
1730 lecturas

2015-01-08
With a little help from my friends
2731 lecturas

2015-01-07
Je suis Charlie (Yo soy Charlie)
2973 lecturas

2015-01-05
¿Mercado del trabajo, o trabajo del mercado?
2706 lecturas

2014-12-31
¡Socorro... Vuelven los rojos!
2802 lecturas

2014-12-29
La curva de Kuznets, San Mateo y la parte del león
2883 lecturas

2014-12-23
Piñera: profesor Ciruela
2793 lecturas

2014-12-18
¿Patria o Muerte? O nos hundimos en el precipicio...
2821 lecturas

2014-12-17
Las güenas malas…
3074 lecturas

2014-12-09
Capital político
2767 lecturas

2014-11-20
Se necesita economista, tratar aquí
1677 lecturas

2014-11-03
No es pura coincidencia…
3145 lecturas

2014-10-27
De nuevo la diarrea... (y el virus Ébola no tiene na’ que ver...)
3067 lecturas

2014-10-25
Mon Dieu comment suis-je tombée si bas?
1719 lecturas

2014-10-10
Nicolas Rolin
3152 lecturas

2014-09-30
We, the People...
1809 lecturas

2014-09-13
Chile... ¿paraíso del “terrorismo”?
3328 lecturas

2014-09-12
La prensa internacional exulta... “El sector financiero brasileño apoya a la candidata presidencial Marina Silva”
3061 lecturas

2014-09-02
El blablá que bajo otros cielos llaman cháchara
3147 lecturas

2014-08-19
Yo soy el descueve (y es poco decir...)
3161 lecturas

2014-08-04
CODELCO: entre latrocinios y recapitalización
1998 lecturas

2014-07-22
Deus ex machina
2037 lecturas

2014-07-19
La reforma tributaria de Andrés
1805 lecturas

2014-07-14
Cómo hacer tortillas sin quebrar huevos (sin juego de palabras...)
2238 lecturas

2014-06-30
Oh... Boy!
1914 lecturas




Hay 12 usuarios visitando www.generacion80.cl

ltimas Columnas
Vengo de un pueblo pequeño... que se llama Til Til por Vólker Gutiérrez
Tierra: medio siglo de la Ley de Reforma Agraria por Manuel Riesco
2016, Venezuela en la encrucijada. La grave crisis económica, social y política por Orlando Caputo
La Codelco de Eduardo Engel por Julián Alcayaga
Venezuela: crisis para todo uso por Ángel Saldomando
Otras noticias
2017-08-01
LUN DESTACA INVESTIGACIÓN EN FUSIÓN NUCLEAR DE LA CChEN
2017-07-27
CONMEMORAN LOS 50 AÑOS DE LA TOMA DE LA UC
2017-07-26
OFICIALIZAN LA POSTULACIÓN DEL FÍSICO LEOPOLDO SOTO NORAMBUENA