2008-10-24 2333 lecturas
Manuel Riesco
especial para G80
El burbujazo
Se ha puesto en evidencia en los últimos días la gigantesca burbuja especulativa que ha afectado a los países emergentes en el curso de los últimos años. La primera evidencia por cierto fue la "superburbuja" que afectó al petróleo, materias primas y alimentos. El gráfico siguiente muestra su evolución en 12 meses hasta el 23 de octubre:
Sin embargo, la "superburbuja" ha quedado chica al lado del burbujazo que apreció a las bolsas de valores y monedas de los países emergentes a lo largo del último ciclo iniciado el 2000. El gráfico que sigue muestra la evolución de ambas variables combinadas en los índices bursátiles medidos en Euro, a lo largo de los últimos cinco años, es decir, desde cerca del fondo del pozo posterior a la crisis de las "puntocom" y las torres gemelas y hasta el 22 de octubre del 2008:
El gráfico muestra como partiendo de un nivel 100 en octubre del 2003, las bolsas de los países desarrollados medidas en Euro (línea naranja) suben hasta 150 a mediados del 2007 y luego caen hasta un nivel 80 en la actualidad.
Las bolsas de todos los países emergentes medidas en Euro (línea gris), en cambio, suben hasta 270 en octubre del 2007, para luego derrumbarse hasta 110 el pasado 10 de octubre del 2008.
Los que francamente "se pasan" son los llamados BRIC - Brasil, Rusia, India y China -, el subconjunto de los emergentes que fueron los iconos de los inversionistas. Sus bolsas medidas en Euro alcanzaron 390 en octubre del 2007, para luego caer en forma estrepitosa hasta 150 en la actualidad. Chile muestra un comportamiento intermedio entre los dos últimos grupos.
Todos siguen claramente hacia abajo y como han planteado muchos analistas recogidos por el Financial Times, al parecer no nos encontramos todavía "ni de lejos cerca del fondo" (ver CENDA, Informe mensual de variación de fondos de pensiones, agosto 2008)
Es interesante analizar por separado el componente tipos de cambio del burbujazo. En su comentario del 23 de octubre, John Authers del Financial Times muestra la evolución respecto del dólar del real brasileño, el florín húngaro y la lira turca, durante el último año. Ello se muestra en el gráfico siguiente:
Agrega Authers que las monedas de todos los países emergentes muestran un derrumbe similar en los últimas semanas, por lo cual claramente no se trata de un fenómeno interno a a sus economías, sino se origina en la gran huida de los inversionistas, los que retiran recursos para pagar sus propias deudas, y asimismo hacia la seguridad de los bonos el Tesoro estadounidense.
Es interesante apreciar el fenómeno en un horizonte más extendido, lo que se muestra en los gráficos de que siguen, obtenidos desde www.mscibarra.com el 23 de octubre del 2008.
El primero muestra la relación entre el dólar y las monedas del resto de los países desarrollados -incluyendo Europa y Japón - desde el fondo de la recesión de principios de los años noventa y hasta el 22 de octubre del 2008.
Se aprecia una tendencia clara a la pérdida de posiciones del dólar con respecto al resto de los países desarrollados a lo largo de los últimos tres lustros. Puesto que el tipo de cambio aumenta un poco más de dos veces, ella equivale a una devaluación del dólar en 50%, desde el inicio hasta el punto más alto. Ello puede corresponder en parte a la pérdida de posiciones relativas de la economía estadounidense respecto del resto de los países desarrollados, especialmente Europa en este período puesto que Japón sufrió una largo estancamiento. Asimismo pueden influir factores como el persistente déficit de cuenta corriente de los EEUU.
Sin embargo, la corrección de los últimos semanas señala a las claras que dicha devaluación se había pasado de largo.
En más detalle, se aprecia una fuerte depreciación del dólar entre 1992 y mediados de 1995, que corresponde a la salida los EEUU de la recesión de esos años. Luego un período de estabilidad en los tipos de cambio que dura hasta el 2003, precisamente hasta el fondo de la recesión de las "puntocom." Desde ese momento y hasta hace un par de meses, el dólar se deprecia aceleradamente frente a las monedas de los otros países desarrollados.
Finalmente, se observa la corrección de los últimas semanas que es de aproximadamente -7,5% y resulta una de las mayores de los últimos quince años, si no la mayor.
Resulta interesante observar que dicha corrección pareciera haber llevado de vuelta al dólar a la linea de tendencia de largo plazo de su depreciación respecto de estas monedas. A simple vista se puede observar que dicha linea de tendencia corresponde más o menos a la recta imaginaria que une el punto final de la curva con su punto inicial.
El gráfico que sigue muestra la relación del dólar, en este caso con las monedas de los países emergentes. Lamentablemente solo está disponible a partir de fines de 1997, pero muestra un cuadro similar al de los países desarrollados. Se aprecia, sin embargo, una pendiente mucho más pronunciada, puesto que el tipo de cambio aumenta en dos veces y media, lo que equivale a una depreciación del dólar de un 60% respecto de las monedas de los países emergentes ¡en solo diez años! Ello puede obedecer en parte asimismo a la pérdida de posición relativa de la economía estadounidense respecto de las economías emergentes, que es asimismo más pronunciada que la que evidencia con respecto de las otras economías desarrolladas. Influye probablemente, asimismo, el persistente déficit de cuenta corriente de EEUU, y el correspondiente superávit de los países emergentes.
Si se analiza más en detalle esta trayectoria se observa nuevamente un período de estabilidad en los tipos de cambio desde el momento en que se desata la crisis de los "punto.com" el 2000, hasta el punto más bajo de la misma a mediados del 2003. Luego un largo período de devaluación rápida del dólar respecto de las monedas de los países emergentes. Finalmente, la corrección de las últimas semanas que en este caso es asimismo mucho más pronunciada, puesto que alcanza hasta el momento aproximadamente a un -13%. Esta es de lejos la corrección más grande que se puede observar en los años analizados.
Nuevamente, sin embargo, pareciera que la corrección ha llevado el tipo de cambio a situarse más o menos sobre su línea de tendencia de largo plazo. A simple vista pareciera nuevamente que dicha tendencia corresponde más o menos a la recta imaginaria que une el punto inicial y final de esta curva.
Como conclusión del análisis anterior, pareciera que hay una tendencia de largo plazo a la depreciación dólar respecto de las monedas del resto de los países desarrollados y asimismo respecto de los emergentes. Como cabría esperar, la segunda aparece significativamente más pronunciada.
Sin embargo, la corrección de las últimas semanas muestra al parecer que el burbujazo sobre-revaluó con respecto al dólar tanto las monedas de los otros países desarrollados como, y más aún, las de los emergentes.
Las fuerte correcciones de las últimas semanas - de 7,5% en un caso y de -13% en el otro - parecieran sin embargo haber retornado los respectivos tipos de cambio más o menos a su tendencia de largo plazo.
Sin embargo, aún en el caso que ello fuera efectivo, no se podría concluir que la corrección de los tipo de cambio ha terminado, puesto que usualmente estos movimientos se pasan de largo considerablemente tanto en un sentido como en el otro.
Lo que si podría quizás suponerse, sin embargo, es que al parecer la corrección debería terminar relativamente pronto, o continuar durante un tiempo para rebotar más tarde, esta vez en contra del dólar
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