Columnas
2009-11-27
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Ronald Gallardo
especial para G80

Para Toño Román, para su compañera y su hija, para toda la familia Mirista

Conocí al Toño a finales del año 85, él ya era un dirigente estudiantil de la Uned en el Pedagógico. Y yo un estudiante secundario que comenzaba su participación en la Juventud Rebelde Miguel Enriquez. Siempre me impresionó su manera de hablar, su tono de voz, su discurso resuelto y valiente para convocar a los estudiantes y trabajadores a la movilización social, a la lucha callejera , a la resistencia ante la dictadura.

Construimos juventud rebelde en todos los frentes de Chile y en el extranjero. La ciudad de Montevideo de Uruguay fue un bastión para la organización de la resistencia, la solidaridad de los compañeros Tupamaros y nuestros jóvenes rebeldes, como el cabezón Vásquez y Torrealba y el viejo cuadro Mirista el Gringo Ricardo Froddenn. Todos ellos y otras y otros compañeros se entregaron a la tarea militante y ahí Toño volvió a jugar un papel importante a la hora de producir redes y vínculos internos, para contar con recursos teóricos, materiales y logísticos.

El año 89 cuándo asesinan al Turco Neghme, nos tocó vivir juntos una mala experiencia. Ese 4 de septiembre, nos encontrábamos Toño y yo, junto a una docena de compas en la casa aquelarre del partido, ahí en calle Bulnes. Ya era tarde, estábamos cansados, queríamos irnos a casa, pero esperábamos que el Turco terminara sus reuniones infinitas con uno y otro Compañero. El Turco era así hablaba hasta el cansancio, quería estar en todos los frentes, de todo cuanto había le interesaba apoyar. Entonces después de haber esperado por más de dos horas, el Turco decidió decirnos “cabros vayan no más, yo me voy mas rato”. Caminamos por calle Bulnes hasta la Alameda, no vimos nada extraño, nada distinto. Viajamos en el metro, nos chequeamos como era habitual y en un punto nos separamos cada uno para su santo. Al llegar yo a mi Dpto. en Lo Hermida, me avisan que el Turco había sido asesinado. Nos volvimos a comunicar con Toño y no lo podíamos creer. De alguna manera nos sentíamos culpables.

Una de las fotos que tengo con Toño, es atrás de un lienzo que armamos a propósito de la muerte de Jecar, que decía : Hasta Cuando Mierda !!!. Y hoy también puedo decir hasta cuando mierda !! nos siguen dando? Porque permítanme decir que ayer nos dieron con la represión militar y hoy nos dan con la represión y el hostigamiento libre mercadista en la vida cotidiana de cada uno de nosotros.


La noche siguiente a la muerte de Jecar, pude ver al Toño en casa del Cro. Juan Luis Marre. La casa del “loco” como le decimos con respeto, casa anclada en el barrio Franklin, “Casa - hotel”, porque su familia siempre nos recibió, nos dio alojamiento, cariño y comida a todos y todas las compañeras que lo requerían. Esa noche llegó Toño junto a la Cra. Ximena y pudimos compartir un rato.

El Toño Mirista, militante comprometido, hombre integralmente político y con quién no puedo no dejar de señalar que tuvimos diferencias en la vida interna del proceso partidario, específicamente en lo que fue el IV congreso del MIR. Diferencias que el tiempo, la realidad y los caminos de la vida se encargo de igualar. Llegaron los años 90 y nos encontramos en la comuna de Cerro Navia, yo siendo encargado del Centro Cultural del Municipio y Toño llegó como director de la Dirección de Desarrollo Comunitario. La vida nos volvió a juntar y trabajamos desde ese nuevo piso y bajo los mismos principios ya que siempre entendimos que si algo hace a la cultura y al comportamiento mirista, es ponerse a la altura de los desafíos del país, de ser capaces de incidir nacionalmente y que todas las formas de lucha son válidas. Entonces me vio y dijo, “se reúne la familia tres letras compañero”.

Toño fue dirigente toda la vida, incluso en el colegio de su hija Paloma, donde junto a mi hijo Lukas fueron compañeros de curso hasta el año 2008. Ahí juntos formamos parte de la directiva del curso y vale decir que con entusiasmo y compromiso, pusimos temas y desarrollamos entretenidas convivencias entre padres e hijos. Toño concejal de la comuna de Lo Prado, me tocó nuevamente compartir con él, trabajando en un programa de gobierno, siempre obtuve de su parte la mejor de las ideas y disposición para aportar desde ahí al desarrollo del mundo popular.

Son tantas las cosas de las que podemos hablar y que seguramente todos podemos señalar. Sin duda cada uno de ustedes como yo tienen más de una historia vivida con Toño… Y seguro también, que hoy o mañana , sentados por ahí junto a una botella de vino, en alguna actividad política o en nuestra relación cotidiana con las organizaciones sociales, sindicales, estudiantiles de Lo Prado o de cualquier barrio o comuna del país, seguiremos recordándolo con cariño, con respeto; porque hombres como Toño Román no morirán nunca.

Hasta la Victoria.

Ronald Gallardo

25 de Noviembre 2009

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