2012-04-30 1910 lecturas
Declaración del Movimiento Generación 80, G80
¡LAS REFORMAS DE PIÑERA SON UNA FARSA!
1. El gobierno empresarial de Piñera ha anunciado un paquete de “reformitas” con las que pretende cerrar el debate por la educación, uno de los flancos más débiles de su gobierno y del modelo capitalista neoliberal chileno, por donde ha explotado la indignación social contra las desigualdades que inevitablemente genera este capitalismo salvaje.
Últimas editoriales de www.g80.cl
| 2. Estas “reformas” no constituyen ninguna solución real a los problemas estructurales de la educación chilena: el “subsidio a la clase media” financiará en promedio un 5% de los gastos en educación de los sectores medios de mayores ingresos, que con seguridad irán a parar a los bolsillos de la educación privada básica, media y superior vía alzas de aranceles. Los aranceles de educación superior seguirán siendo los más caros del mundo como porcentaje del PIB per cápita; el gasto público en educación continuará siendo la mitad del de la OCDE y se le añadirá sólo un 0.25% del PIB adicional.
3. La “reformita” tributaria es un volador de luces: significa un aumento de sólo un 1,5% en los impuestos recaudados por el Estado. El aumento de la carga tributaria para las empresas del 17% al 20%, que venía operando en la práctica hace dos años, es un chiste: en los países de la OCDE son normales tasas de entre el 30% y el 40% y las mayores economías del mundo se acercan al 40%. El propósito del gobierno es mantener inalterado el sistema tributario regresivo, donde la mayor parte de los impuestos los pagan las personas por la vía del consumo, en lugar de las empresas por sus utilidades. 4. La eliminación del CAE y su reemplazo por un sistema de financiamiento fiscal, regresando en la práctica al sistema de Crédito Fiscal anterior al CAE, es una maniobra desesperada del gobierno por mantener el principio neoliberal de que la educación es una inversión personal y no un bien público social, visión compartida tanto por la Alianza como por la Concertación. Las aparentemente ventajosas condiciones de este nuevo Crédito Fiscal respecto del CAE ocultan el hecho de que, en la práctica, este nuevo mecanismo no cubrirá la integridad de los aranceles y se mantendrán los problemas actuales.
5. El objetivo común de ambas fracciones neoliberales, Alianza y Concertación, es reducir todas las demandas a un debate sobre impuestos, la llamada reforma tributaria, con la que quieren comprar paz social. De esta forma, buscan bloquear la posibilidad de construir sistemas universales y gratuitos de educación y salud públicas y mantener el esquema mercantilizado que le da pingües ganancias a los traficantes de educación y salud de ambos bloques, como los Joaquín Lavín y los Cristián Larroulet por el lado aliancista y los Gutemberg Martínez, Mónica Jiménez o Mariana Aylwin por el lado concertacionista.
6. Siguen pendientes, a pesar de estas maniobras distractivas del gobierno y de la elite binominal, las grandes demandas del movimiento estudiantil y nacional por la defensa de la educación pública: educación pública gratuita y de calidad para todos. El movimiento estudiantil rechazó contundentemente el miércoles recién pasado este maquillaje, movilizando solo en Santiago a más de 80 mil jóvenes, a los que deben sumarse los y las movilizadas en Valparaiso, Concepción, Talca, Chillán y demás ciudades del país, que reiteraron la demanda por educación pública gratuita y de calidad.
7. La lucha contra las desigualdades sociales y por la educación y salud públicas gratuitas y de calidad para todos (as) los (as) chilenos (as), no se reduce sólo a una cuestión de impuestos. Es verdad que éstos son demasiado bajos para las empresas y demasiado altos para las personas, en especial los más pobres, situación que debe ser corregida de forma real y no con parches como el que propone el gobierno. Pero es necesario que Chile recupere también la renta de sus recursos naturales, renacionalizando el cobre y otros recursos estratégicos, como el litio y el agua, y que los salarios vuelvan a recuperar su participación en la renta nacional frente al capital, derogando la legislación laboral pro-empresarial de la dictadura y recuperando el derecho a huelga y sindicalización.
8. Se hace evidente que es posible obligar al Estado a concesiones, pero para que éstas sean significativas, es necesario aumentar la movilización, multiplicar la coordinación y acción conjunta de distintos sectores sociales y sumar a sectores decisivos que hoy no están incorporados masivamente en la lucha, como los trabajadores organizados. Hay que continuar trabajando por una educación pública, gratuita y de calidad, sumando a todos los sectores del pueblo a la construcción de la alternativa, preparando un gran paro nacional por la educación gratuita para así echar abajo la educación mercantilizada.
9. El trabajo creciente y sostenido por la educación es parte de un proceso más general de logros pequeños y grandes que deben ir convergiendo hasta lograr imponer por la razón de la lucha democrática del pueblo una Asamblea Constituyente de generación y carácter popular, en cuya agenda política estén las grandes transformaciones políticas, económicas y sociales que con cada vez más fuerza está demandando el pueblo chileno y que la elite político-empresarial binominal no está dispuesta a conceder por una cerrada defensa ideológica de sus intereses.
Movimiento Generación 80 (G80)
Otras declaraciones del Movimiento G80
* SOBRE LA APLICACIÓN DE LA LEY DE SEGURIDAD DEL ESTADO EN AYSÉN Y EN SOLIDARIDAD CON SU PUEBLO Y LUCHADORES Y LUCHADORAS * DECLARACIÓN DEL MOVIMIENTO GENERACIÓN 80 (G80)
Coordinador Movimiento Generación 80, G80
Comenta con ayuda de Facebook (Habilitado el 11 de diciembre del 2009):
¡OJO! Se puede comentar escribiendo un mail (no se muestra es solo para validación) o con cuenta de Facebook.
(*)Algunas versiones de Internet Explorer bloquean esta herramienta social, sugerimos navegar con Firefox, Safari, Opera, Chrome u otro navegador web para hacer y leer los comentarios
|
|